Valencia
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Aunque se le conoce como el 'Tío de los Bocadillos', David Lafuente aprovecha cualquier ocasión para probar los mejores platos allá donde va. El foodie y dueño de tres locales de hostelería en Valencia visitó esta vez "uno de los sitios de moda" del barrio de Ruzafa.

Probó el que, para él, es uno de los mejores pucheros valencianos: "Es mucho mejor que el madrileño. Sabe a casa, a ese que te hace tu madre o tu abuela".

Lo cierto es que el influencer gastronómico llevaba mucho tiempo queriendo probar los almuerzos que hacen en La Chata Ultramarinos, local que ostenta un solete Repsol. Sin embargo, vio que en la carta había plato de cuchara y no dudó en decantarse por un buen puchero.

Su estilo de cocina, dice, es valenciana tradicional, "aunque algún plato tiene un toque de alguna otra parte de España".

"Empezamos con un básico que siempre pido allá donde voy: pan, que sale calentito, con tomate y alioli. Y, como va a pasar aquí en todos sus platos, no es un alioli cualquiera: tiene uno de ajo negro dulce y otro de ajo tostado y tomatito. Para empezar, de maravilla", explica, en un vídeo subido a su perfil.

De segundo plato, pidió unas papas con boquerones, aceitunas, algún encurtido, limón y Pedro Ximénez, por 9,90€: "Mirad el tamaño del boquerón. Las aceitunas están buenas. Todo junto está muy bueno. Me puedo imaginar que el precio viene de ahí. Yo sí lo volvería a pagar".

Después, David continuó con la versión de La Chata de los calçots, a 12€. "La presentación me parece súper original. He venido aquí sabiendo que suelen utilizar buen producto y la cebolleta os juro que explota en la boca. No sé si me gustarán los calçots, pero esto sí", opina.

En cuanto a las croquetas, indicó que tienen varios sabores "bastante originales". Entre ellas, está la de huevos con chistorra; otra, de blanc i negre (longaniza y morcilla), "muy típico valenciano"; y de parmesano por encima, que es "la especial del día".

"Lleva calabaza, longaniza, parmesano y una especie de miel casera o un almíbar que han hecho con la mistela. Está bastante cremosa. Me mola porque está súper equilibrada. Cuatro ingredientes, notas los cuatro, pero ninguno se sobrepasa", valora el creador de contenido.

Pero Boufit hizo mención especial a la de blanc i negre: "Supera a las demás".

Tras degustar los entrantes prosiguió con el plato de cuchara por excelencia: el puchero valenciano. El precio en carta es de 29,90€.

"En La Chata lo hacen en dos pases: con fideos y, aparte, la bandejita con las carnes, las verduras, con garbanzos, patata, zanahoria, pollo, ternera, pilota, blanquet", menciona, para añadir que "sabe a puchero de casa".

Como guinda del pastel, probó la tarta de queso con cacahuetes y miel. Echó en falta la galleta de la base, pero, aún así, le pareció "brutal".

La cuenta total le salió por 87,60 €, aunque La Chata quiso invitarle. "Próximamente, su almuerzo", asegura a sus seguidores.