Cansado de la gastronomía actual, Iván De La Torre ha decidido ponerle remedio. En un contexto en el que los postres de moda se imponen frente a los tradicionales de toda la vida, el joven pastelero ha anunciado que va a publicar una tanda de 50 vídeos en los que enseñará cómo hacer recetas de toda la vida.
"Os invito a que me acompañéis en esta nueva serie en la que voy a volver a los orígenes de la pastelería española. Esa que te alegraba el día cuando lo hacía tu abuela, aunque la verdad yo no soy tu abuela, pero voy a intentar hacer todo lo más parecido posible", explica en un vídeo que ya ha alcanzado los 2 millones de reproducciones.
Iván, de hecho, no se esperaba tan buena acogida. "Gracias a todos. No tengo palabras para describir lo que están siendo estos días para mí", escribe en su cuenta @delatochef, que alcanza ya los 105.000 seguidores en Instagram.
"Lotus, Oreo, pistacho, salsa de llave ácida... A mí todo lo que sea dulce me encanta, pero creo que con todo esto hemos perdido un poco de la cocina tradicional", opina en el vídeo de presentación de esta nueva serie.
Según el pastelero, España es uno de los lugares "con mejor gastronomía del mundo" y considera que no ha llegado ahí precisamente por una hamburguesa con Lotus o por un panetone con 5 kilos de crema de Kinder.
La primera de las 50 recetas ya está publicada: en ella enseña cómo preparar leche frita y, además, detalla los ingredientes necesarios y los pasos a seguir.
- 500 ml. de leche entera
- 80 g de azúcar + una cucharada para rebozar
- 2 ramas de canela
- Piel de 1/2 limón
- 50 g de maicena
- Una cucharada de canela en polvo para rebozar
- Harina, huevo y aceite para la fritura
Para su elaboración, lo primero que hace es infusionar en el fuego la leche con la canela y la piel de limón. Por otro lado, disuelve los 50 gramos de maicena en 50 mililitros de leche fría; mezcla que reserva.
Una vez está infusionada la leche, añade el azúcar y remueve hasta que se disuelve, momento en el que retira la canela y el limón y añade la leche con maicena.
Después, lo lleva al fuego y remueve todo hasta obtener "una textura cremosa y con cuerpo". A continuación, lo pasa a un recipiente (preferiblemente rectangular) y lo tapa "a piel", es decir, que el papel film que lo recubre esté en contacto con la mezcla.
Es el momento de refrigerar durante ocho horas, o de un día para otro. Transcurrido este tiempo, ya se podría desmoldar y cortar en trozos cuadrados de bocado.
Para freír la elaboración, que se realizará en aceite a 180ºC, se deberá pasar antes por harina y huevo batido. Cada bocado lo reboza por azúcar y canela en polvo. ¡Y a disfrutar!
