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Ferran Torres sigue dando que hablar, y no es para menos. Desde que marcó el gol más importante de su carrera -que dio la segunda estrella a España en el Mundial 2026- hasta su reciente fichaje en el Paris Saint-Germain, su vida ha dado un giro radical.

No es fácil pausar la marcha en medio de una mudanza o la adaptación a un nuevo equipo, pero ahora que ha aterrizado en España para jugar cuatro partidos de la Liga de las Naciones con la Selección ha hecho un hueco para pasarse por El Hormiguero.

Allí le esperaba Pablo Motos. Juntos repasaron los últimos meses del futbolista, mientras la segunda parte de la entrevista viró hacia su faceta más personal.

Si algo echa de menos de España es su gastronomía. Precisamente confesó en el programa que fue a cenar a un restaurante español en París: "Llevo casi un mes fuera, tenía antojo de lo que es una buena españolada. Me comí una tortilla de patatas con cebolla, un buen jamón, un buen pisto".

Sobre su carácter en terreno de juego, considera que incluso tiene "peor perder" jugando a juegos de mesa que en un partido. "Controlo mejor mis emociones. Con mi familia y amigos tengo exceso de confianza, lo pago mal y me toca pedir perdón luego", afirmó.

Pablo Motos también le preguntó sobre sus perros. "Hiciste llorar a mucha gente con el gol y, a la vez, en el Mundial lloraban viendo el vídeo de tus perros", dijo el presentador.

"Ahí me habéis tocado el corazón. Nadie te va a demostrar lo que es la fidelidad más que los perros", respondió el jugador.

De hecho, para Ferran ha sido "una semana dura en París" y uno de esos motivos ha sido no poder ver a sus mascotas.

"Yo solo quería una cosa. Me daba igual la casa y todo, yo solo quería ver a los perros antes de venirme con la Selección. Por motivos personales mi adiestrador no los pudo traer y para mí fue como una puñalada", contó.

Otra curiosidad "muy graciosa" es que, durante el Mundial, no preguntaba a sus padres cómo estaban: "Yo solo pedía vídeos de mis perros".

Pero, sin duda, uno de sus grandes apoyos es su hermana Arantxa.

"Es mi mayor amor. Somos el mayor amor-odio. Yo creo que eso es una demostración de que eso es el verdadero amor. No todo tiene que ser bonito; las discusiones también forman parte de fortalecer el amor que tú tienes hacia una persona", opina el valenciano.

Además, se considera una persona "muy sentimental, altamente sensible a veces" porque empatiza mucho.

"Me gustaría que la gente hiciese eso: que sea por amor lo que haces. No todo a nivel sentimental, también por lo que tú das por hacer algo", reflexionó.

Además, quiso incidir en que su hermana es la persona que más se lo ha demostrado: "Ha sacrificado una vida para proteger la mía, trabaja para mí y dice mucho de una hermana y de una persona".

Aunque también señaló que son hermanos y son bastante egocéntricos. Tanto, que pueden pasar días sin hablarse "por ver quién tiene más ego en mandar el primer mensaje".

Pero el joven de Foios es el que siempre suele pedir perdón antes.

El gol de la victoria

En otro orden de cosas, Ferran también dijo que no fue consciente de todos los detalles de la jugada. De hecho, tuvo que preguntar a sus padres cómo había sido exactamente el gol. Desde entonces, indica haber visto la repetición "más de cien veces".

La estrella del momento también habló de cómo afrontó las críticas, de su entrenador Luis Enrique ahora en el PSG, y "padre futbolístico", y hasta se comentó el meme viral Oh, Ferran, nacido de una reacción espontánea de una aficionada durante un partido de la Selección.

Pero al delantero le gusta que le reconozcan por su nombre, "sin el Oh delante".