La exconsellera de Justicia Gabriela Bravo ha declarado este jueves como testigo en el juicio sobre el bulo del Bar España. Fue una de las personas a las que acusaron de encubrir una falsa red de pederastia con sede en el bar de Benicarló (Castellón).
La también fiscal ocupó su cargo desde julio de 2015 hasta julio de 2023. En la Conselleria recibieron un documento de Abogados contra la Corrupción -entidad que amparó el bulo-, pero ella no tuvo conocimiento cuando les llegó.
Supo del asunto, ha afirmado, más tarde, cuando le trasladaron de su departamento que les habían pedido que investigaran la supuesta red que violaba y asesinaba a menores y que a la vez los acusaban de encubrir los hechos tras no haber actuado.
Bravo ha admitido en su declaración que le era difícil acordarse de lo sucedido con detalles por el tiempo transcurrido, aunque sí recuerda la "difamación contra varias personas", incluyendo ella.
"Leí en los medios todo el montaje sobre que determinados personajes públicos pertenecían a la red de pederastia. A mí primero se me acusó de tener conocimiento de los delitos y no hacer nada, y luego de encubrir lo sucedido", ha comentado.
"En aquel momento me afectó porque tenía una responsabilidad política. Además, he sido fiscal de menores durante 8 años, con conocimiento de tantos problemas sobre personas tan vulnerables. De repente verme involucrada en consentir hechos delictivos fue duro, muy desagradable y ofensivo como persona y fiscal", ha expuesto.
Bravo ha señalado que nadie se puso en contacto directo con ella ni conoce a nadie de los acusados. "No recuerdo quién difundía esto. Me suena que era Abogados contra la Corrupción, pero tampoco lo puedo decir con tanta precisión", ha apuntado.
Como el resto de testigos, reclama la responsabilidad civil y el derecho al olvido: "Estas afirmaciones injuriosas no pueden seguir estando en la red, porque hay una apariencia de verdad que hace daño a tu dignidad".
