El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto este martes a la Comunitat Valenciana para visitar los municipios afectados por la dana Adam, que ha dejado cuatro víctimas mortales a su paso y ha causado estragos las comarcas de la Safor y la Marina Alta.
En concreto, el líder del Ejecutivo ha llegado a Oliva, localidad especialmente golpeada por las lluvias torrenciales del fin de semana y donde han perdido la vida tres personas. Una visita en la que ha aprovechado para anunciar que próximamente el Consejo de Ministros declarará "zona gravemente afectada a todos los municipios afectados por esta dana".
Asimismo, el presidente ha prometido ayudas económicas para la recuperación del territorio tras mantener un encuentro con los alcaldes de los pueblos damnificados y ha prometido "facilitar la agilización en la contratación pública", al tiempo que ha pedido coordinación entre administraciones y ha reivindicado la necesidad de "infraestructuras resilientes ante el cambio climático" que afecta con más virulencia al Mediterráneo.
A su llegada, Sánchez ha sido recibido entre insultos y aplausos por parte de vecinos de la localidad. Varios jóvenes se han congregado a las puertas del Centro Polivalente de Oliva, habilitado como albergue provisional donde han pasado el fin de semana 400 personas, y le han increpado al grito de "Pedro Sánchez, hijo de puta". Junto a ellos, también otras personas han aplaudido al jefe del Ejecutivo.
Durante la visita le han acompañado la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.
También ha asistido el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la hasta hoy delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, cuyo cese se ha aprobado en el Consejo de Ministros previo, que también ha validado el nombramiento de Roger Llanes en su lugar y que se hará efectivo tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado el miércoles.
Sánchez ha regresado así a la zona cero de una dana casi dos años después de la catástrofe del 29 de octubre de 2024. Desde la visita a Paiporta el 3 de noviembre de 2024, el presidente había vuelto a la Comunitat Valenciana en varias ocasiones, pero no había regresado a municipios afectados por aquella riada, que se cobró 233 víctimas mortales.
La última visita de Sánchez a la zona cero estuvo marcada por los incidentes registrados en Paiporta, cuando también los Reyes y el expresident Carlos Mazón visitaron la localidad. El presidente del Ejecutivo tuvo que abandonar el municipio acompañado por su equipo de seguridad.
Desde entonces, ha viajado a la autonomía en otras ocasiones: en febrero del año pasado, por ejemplo, anunció en Valencia un paquete de ayudas de 16.000 millones de euros destinado a la recuperación del territorio. En marzo, un mes después, clausuró al congreso en el que Diana Morant fue proclamada secretaria general del PSPV.
Pero ninguno de esos desplazamientos vino acompañado de una nueva visita a la zona cero de la tragedia. La dana Adam vuelve a situar ahora al presidente en una de las áreas más afectadas por las lluvias torrenciales, esta vez en el litoral sur de Valencia y el norte de Alicante.
En Oliva han perdido la vida tres de las cuatro víctimas mortales registradas, después de que este martes hayan hallado el cuerpo sin vida de un agricultor en una parcela de la marjal de Pego-Oliva. La cuarta falleció en Sagunt el pasado domingo.
Por lo pronto, cerca de 150 personas permanecen alojadas en el Centro Polivalente del municipio de las 400 que han pasado allí el fin de semana. Y, según ha informado la alcaldesa del municipio, Yolanda Pastor, se está determinando si tienen posibilidad de desplazarse a otras viviendas de familiares, así como qué hacer con los turistas que se alojaban en distintos campings.
La visita de Sánchez se produce mientras las administraciones mantienen desplegados los dispositivos de emergencia para atender a los afectados y recuperar la normalidad en las localidades más castigadas por el temporal.
