Fumata negra en las negociaciones de Compromís para articular un frente amplio de la izquierda valenciana de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La coalición ha logrado cerrar un acuerdo con Podemos para concurrir conjuntamente, pero no ha conseguido sumar a Esquerra Unida del País Valencià (EUPV).
Tras una semana de intensas negociaciones, EUPV ha rechazado este jueves la oferta de Compromís para incorporarse a la candidatura conjunta bajo su marca.
El desacuerdo aboca así a Compromís y Podemos, por un lado, y a EUPV, por otro, a concurrir por separado a los comicios, salvo que se produzca un acuerdo de última hora. El plazo para registrar las alianzas para la cita en las urnas finaliza este viernes 16 de octubre.
El rechazo del partido de Rosa Pérez se ha producido a última hora de la noche. El 75% de la militancia ha votado en contra de la propuesta definitiva que los valencianistas habían puesto sobre la mesa para el reparto de puestos en las listas.
Esta en concreto ofrecía a EUPV ocupar el número 3 por Valencia al Congreso y situar a un candidato en la lista unitaria junto al PSPV-PSOE para el Senado. Puestos que, a juicio de Compromís, era viable que pudieran obtener, dado que en las elecciones de 2023 la coalición logró 3 diputados en la Cámara Baja. Es el lugar que ocupó el diputado Nahuel González.
Los de Pérez, sin embargo, reclamaban el número 2 por la circunscripción de Valencia o el 1 por Alicante. Sin embargo, este último se había pactado para Podemos, por lo que la coalición ha descartado concederle este lugar en la lista.
Con todo, la oferta sobre la mesa no ha agradado a EUPV al considerar que no les garantiza ningún puesto de salida que asegure que ninguno de sus representantes puedan obtener el escaño.
Aunque el plazo para que los partidos de izquierdas voten la propuesta sobre la mesa vence a la 13:00 de este viernes -apenas unos minutos antes de registrar las coaliciones-, lo cierto es que las posibilidades de que el resultado pueda cambiar se antojan ahora mismo especialmente lejanas.
En un comunicado emitido a última hora de este jueves, Esquerra Unida advierte que desde hace dos semanas "se ha estado manteniendo reuniones unilaterales" con Compromís, "que planteó un acuerdo bajo su paraguas desde la primera reunión sin variar su propuesta".
Esto, según la dirección, "imposibilita la visibilización de todas las formaciones políticas valencianas de izquierdas existentes en el País Valencià".
"Esquerra Unida es una organización política con implantación en todo el País Valenciano, con miles de afiliados, más de cien concejales y diversas alcaldías. Podemos sumar con otras fuerzas políticas, pero no ser absorbidos por ellas", agrega el escrito.
"El Consell Polític Nacional -ejecutiva dentro del partido de Rosa Pérez- considera que Compromís nunca tuvo la intención de llegar a un acuerdo con Esquerra Unida del País Valencià, ni para las elecciones generales ni para las autonómicas, lo cual lamenta", zanja el comunicado.
Pacto a la interna
Donde sí ha habido fumata blanca es a nivel interno, entre Més, Iniciativa y Els Verds, las tres patas que integran la coalición Compromís, sobre cómo debe acudir la marca a las urnas.
Tres eran las cuestiones que debían resolverse antes de este viernes: las siglas con las que presentarse y cómo integrar a otras fuerzas, quién encabezaría la circunscripción de Valencia y si concurrían o no junto al PSOE en una lista unitaria al Senado.
La coalición ha cerrado la discrepancia que había sobre el número 1 de la lista por Valencia, una pugna que enfrentaba a Àgueda Micó (Més) con Alberto Ibáñez (Iniciativa).
Finalmente, Micó será la 1 e Ibáñez el 2, como ya ocurrió en 2023. Pero se alternarán en la portavocía, se turnarán tiempos de intervención en el Congreso y gozarán de un protagonismo equiparable durante la campaña electoral.
Ha sido la fórmula, tal y como avanzó EL ESPAÑOL, que Compromís ha hallado para sellar la paz entre las dos patas mayoritarias que la integran y conseguir un entente.
Por lo que respecta a la marca, existe acuerdo en que el nombre de la coalición debe ser el que aparezca en la papeleta. Y aunque no descartan "apellidos", hay consenso en que este no haga referencia a otra formación política.
Y en cuanto a la lista unitaria al Senado que pretendía armar el PSPV-PSOE, esta queda en el aire a la espera de que EUPV pueda cambiar de opinión antes de que venza el plazo para registrar las alianzas ante la junta electoral.
No en vano, si el partido de Rosa Pérez finalmente decidiera participar en la confluencia, la idea es que los socialistas solo presentaran a un aspirante a senador, Compromís a otro y EUPV a uno más.
Lo que quedaría por concretar sería la fórmula. Sobre la mesa hay dos posibilidades. La primera, que cada partido limite el número de candidatos que presente en las distintas papeletas.
Así, por ejemplo, el PSOE podría incorporar en su papeleta a un candidato, Compromís a uno y EUPV a otro, y el electorado tendría que repartir sus votos entre las tres formaciones.
Esta metodología, no obstante, presenta ciertas dificultades, ya que obligaría a los ciudadanos a marcar sus opciones en tres papeletas distintas y eso podría generar confusión. Sería muy probable que se perdieran votos por el camino.
La segunda alternativa, considerada entre los socialistas como la más razonable desde el punto de vista práctico, consistiría en que se presenten como coalición.
De este modo, los candidatos de las distintas fuerzas compartirían una misma papeleta y el votante únicamente tendría que marcar a los nombres presentes en la lista conjunta. Esta fórmula facilitaría el sufragio y permitiría concentrar el voto progresista sin obligar al electorado a elegir entre distintas candidaturas.
