Valencia
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Juanfran Pérez Llorca y Alberto Núñez Feijóo hablaron pocos días antes del pasado lunes, día en el que se celebró la Junta Directiva Nacional en la que se autorizaron 21 congresos del PP con la sonada excepción del de la Comunitat Valenciana y jornada en la que también se celebró el Debate de Política General en Les Corts.

La conversación la reveló el propio presidente de la Generalitat este miércoles al ser preguntado por los medios sobre si le preocupa lo que la dirección nacional de su partido pueda pensar del famoso dosier encargado contra él y cuyo contenido ha trascendido públicamente.

"Para nada. Yo hablo con Feijóo. La semana pasada estuve hablando con él y a mí lo que me traslada es que sigamos trabajando así, que sigamos centrados en las personas, que sigamos siendo el partido mayoritario en la Comunitat Valenciana y que ofrezcamos proyectos de futuro, como el que presenté en el Debate del Estado de la Comunitat", afirmó.

Pérez Llorca no dio detalles, lógicamente, sobre esa llamada. Sin embargo, sí es relevante por el momento en el que se produjo. Feijóo, como publicó EL ESPAÑOL, tenía intención de ratificar al presidente de la Generalitat como candidato en 2027 este mismo mes. Con ello, se habría zanjado el debate en el partido, manifiestamente dividido en este momento precisamente por esa tardanza en la designación. El presidente del PP, sin embargo, optó por un nuevo aplazamiento.

Que el jefe del Consell acudiera sin ser ratificado al Debate de Política General puede ser visto como una cuestión menor en la dirección nacional, pero entre los populares valencianos se vivió como una anomalía. Al igual que el hecho de que se autorizaran 21 congresos pero no el del PPCV.

Preocupación

En Les Corts y en el seno del Gobierno autonómico fueron los temas de conversación de la jornada entre muestras de incomprensión y preocupación. La parálisis en estas decisiones se interpreta como una humillación y una manera, en definitiva, de hacer sufrir a Pérez Llorca, pero con una extensión hacia toda una organización completa que ni siquiera puede optar a autoorganizarse en lo orgánico por el momento.

La tensión en el partido se lleva incrementando progresivamente desde antes de verano y está alcanzando puntos elevados. Especialmente ahora, con la trascendencia pública de uno de los dosieres encargados contra Pérez Llorca que la dirección nacional niega haber recibido pero que se titula "Informe Génova" como manera de exponer el destinatario.

El dosier, que se da por hecho que proviene del llamado "fuego amigo" -es decir, de alguien del propio PP con intención de desbancar a Pérez Llorca- es anónimo e incluye supuestas irregularidades del presidente de la Generalitat cuando era alcalde de Finestrat.

Las elucubraciones sobre su procedencia no dejan de propagarse dentro del partido. Desde la elaboración por un detective privado a que haya sido encomendado por corrientes contrarias a la del líder del Ejecutivo valenciano. Hay quien se pregunta igualmente por qué ha acabado circulando por el Senado. Hasta la fecha, hay pocas certezas sobre el asunto.

Así que en todo este contexto, pocos miembros del PPCV quedan ya sin apelar a la urgencia para resolver la candidatura ante el temor de que la situación actual afecte -como creen que ya afecta- al propio partido.

Movimientos

Aunque se sigue dando por hecho que Pérez Llorca será el candidato -se ve como la opción más lógica-, el retraso de Génova en señalarlo ha propiciado todo tipo de análisis y movimientos.

Entre los primeros, la falta de convencimiento de la dirección nacional. No lo disimula el propio Feijóo, con nulas muestras de apoyo al presidente de la Generalitat, y menos todavía el secretario general del PP, Miguel Tellado, con quien la relación no es en absoluto una balsa de aceite. Ambos, cabe recordar, lo eligieron como sustituto de Carlos Mazón hace poco menos de un año tras su dimisión. Que no haya sabido unir al partido o las cesiones a Vox son dos reproches de Génova.

Entre los movimientos, aparece el planteamiento de perfiles alternativos a Pérez Llorca. Si en ciertos sectores se menciona a la vicepresidenta del Gobierno valenciano Susana Camarero, en otros se apunta a Miguel Barrachina, portavoz del Consell. Pero ningún relevo a este nivel es en absoluto fácil. Además, la única favorita clara de Feijóo es la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, quien ha querido permanecer en el Ayuntamiento.

Pese a todo, existen otros puntos a favor del presidente de la Generalitat. Ha logrado rebajar la tensión social tras la dana, las encuestas internas dan la victoria al PP con una mayoría suficiente para gobernar con Vox y ha sacado adelante unos Presupuestos.

Con una decisión sobre la candidatura de Pérez Llorca que -al menos en una parte del partido- se da por tomada, que el retraso coincida en el tiempo con la trascendencia de los dosieres también invita a varias fuentes consultadas a pensar que Génova se esté dando más tiempo a la espera de ver cómo se desarrolla el asunto.