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La cuarta ola de calor del verano ya asoma desde este miércoles y la Aemet confirma que se prolongará, al menos, hasta el domingo. En la Comunitat Valenciana podrán alcanzarse máximas de 40ºC.

Meteorólogos como Antonio Sánchez, de la cadena autonómica À Punt, advierten de la masa de aire cálido que llega desde el norte de África y que afectará principalmente al centro y suroeste peninsular.

"A medida que pasen los días, la masa de aire se desplazará más hacia el este y por eso a nosotros nos llegará un poco más tarde, al igual que a la mayor parte de toda Europa", explica.

El experto indica que las temperaturas han sido "mucho más altas de lo normal desde mediados del mes de mayo, prácticamente con valores de verano".

"Y en este mes de julio, con una ola de calor continuada aquí en nuestro territorio -prosigue-, solo hemos tenido un descanso de estas temperaturas tan altas los últimos días".

"El jueves se mantendrán avisos amarillos activados en el interior centro y sur de la provincia de Valencia, en las localidades más hacia el interior. También se añadirá la Marina Alta, en las localidades más del prelitoral, por máximas de entre 36 y 39 °C", asegura el experto de la cadena valenciana.

La subida del termómetro afecta principalmente al interior, según el meteorólogo: "A partir del jueves las máximas alcanzarán más de 40 °C y estas temperaturas se quedarán prácticamente hasta los primeros días de agosto".

Además, añade que lo peor de esta ola de calor está aún por llegar: los días del fin de semana serán "los más cálidos por ahora, también a principios de la semana que viene".

En el litoral valenciano se notará "una subida progresiva de la temperatura con valores cada vez más altos, pero no tan altos como en otras comarcas".

Sobre la sensación térmica, Antonio Sánchez afirma que será "de pleno bochorno, sobre todo ya la semana que viene".

Incendios

"¿Por qué cada vez tenemos más incendios y son más intensos?", se pregunta Sánchez en otro vídeo publicado en redes sociales.

Desde el punto de vista climatológico, asegura que la primera y principal razón es por el cambio climático, "por las temperaturas cada vez más altas".

"De hecho, en la península ibérica, este año comenzaron las condiciones de verano más pronto que otros años, a mediados del mes de mayo, y todavía tenemos estas condiciones de verano, sequía y temperaturas muy elevadas", señala.

Que la primavera y el invierno hayan sido muy lluviosos no es casualidad, porque muchos matorrales han crecido en la Comunitat Valenciana.

A eso, se le añade que en las últimas semanas se han secado muchísimo "debido a la falta de lluvia y a las temperaturas elevadas".

La otra razón, indica, es que las tormentas secas cada vez son más frecuentes y eso provoca más incendios.

Tampoco ayudan las masas de aire cálido y seco que vienen principalmente del norte de África.

Según el meteorólogo de À Punt, "las tormentas llegan y, cuando se producen, toda la lluvia que viene de ellas se seca, pero lo que sí caen son rayos que provocan incendios de manera natural".

Así, concluye que los incendios naturales son cada vez más frecuentes, aunque el mayor porcentaje de siniestros sigue correspondiendo a los intencionados.