La procedencia y uso de los vehículos de alta gama por parte de los miembros de la trama 'Spider' de narcotráfico a gran escala en Puerto de Valencia son objeto de un constante análisis por parte de la Policía Nacional en sus informes.
En uno de los últimos aportados al juzgado, los agentes especializados de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) apuntan a que uno de los presuntos líderes de la red, Borja M., utilizaba un coche de la marca Audi a nombre de una empresa vinculada a un conocido narcotraficante que se fugó a Dubái.
Se trata de "información relevante", tal como expresa la Policía en el informe, puesto que se trata de la "propiedad registral y no real" del citado vehículo.
El análisis proviene de las conversaciones obtenidas del teléfono de otro miembro investigado de la trama, Daniel S. Su misión era, indican los agentes, "cualquier gestión relacionada con la infraestructura automovilística, siempre a demanda de la organización".
Una de sus funciones más importantes, prosiguen, era la de "ayudar, directa o indirectamente, a nutrir a sus miembros de vehículos de alta gama". Para ello usaba a terceras personas, las cuales se encargarían de conseguirlos, muchas veces del extranjero, mediante pagos en efectivo en gran medida.
Otro de sus cometidos, señala el informe, era el de "chico de los recados" para todo tipo de gestiones varias, tales como billetes de avión o compras en general. Recados que, afirma la Policía, "sobreexceden los favores de amistad, llegando a rayar el servilismo o muy probablemente como pago por una deuda contraída".
Propiedad real
En ese contexto de encargado de nutrir de vehículos de alta gama a la organización, recogió y transportó para Borja M. un Audi Q8 del que éste hizo uso pero no estaba a su nombre. Pertenecía a una empresa a nombre de la mujer de un "conocido narcotraficante", Javier E.
El hombre fue detenido en 2015 por tráfico de drogas y tiene una requisitoria judicial de detención e ingreso en prisión por un juzgado de Catarroja y otra de búsqueda, detención y presentación por un juzgado de Valencia. Ambas son por delitos de tráfico de drogas y organización criminal, pero huyó a Dubái.
Para la Policía, la propiedad real del vehículo es de Borja M. en base a la "infinidad de actas de vigilancia" en las que hace uso del mismo y a los mensajes analizados en los móviles de miembros de la trama.
Cabe recordar que el juez encargado de la causa menciona los coches de alta gama como uno de los elementos más evidentes del blanqueo de capitales de la presunta organización criminal. Con su adquisición, considera que se ocultaban ganancias provenientes de la actividad ilícita.
Además, era habitual que se compraran en el extranjero para poder pagar en efectivo y se pusieran a nombre de terceras personas para ocultar el patrimonio.
