La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha comenzado la movilización del PP de la ciudad ante la necesidad de lo que muchos dentro del partido analizan como una necesidad de dar un impulso a su gestión a menos de un año de elecciones.
La primera edil celebrará una cena este jueves en la falla Gayano Lluch, en el barrio de Benicalap, junto a los concejales populares, representantes de los distritos, afiliados y simpatizantes. Se trata de un acto para hacer balance de sus tres años en la alcaldía.
Aunque no es la primera vez que Catalá convoca este tipo de evento -en junio del año pasado conmemoró el ecuador de su mandato en el Palacio de la Exposición-, esta vez se interpreta como el pistoletazo de salida de la precampaña electoral.
En principio y si nada cambia, está prevista la asistencia del secretario general del PP, Miguel Tellado, además del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Tellado no es el único miembro de Génova con el que la alcaldesa de Valencia pretende exhibir sintonía. Este miércoles participa en el Fórum Europa y será presentada por el portavoz nacional del partido, Borja Sémper. Seguramente se trate de uno de los cargos con los que más cercanía mantiene ahora mismo.
Catalá no vive de manera muy intensa la vida orgánica del PPCV. Pero la proximidad de las elecciones de mayo de 2027 obligan a moverse. Máxime cuando existe un temor dentro de la formación sobre las expectativas electorales en la ciudad de Valencia, según reconocen varias fuentes.
No es que se dé por hecha la pérdida de la alcaldía -las encuestas que manejan los populares dan la victoria a Catalá-, pero sí se cuestionan unos sondeos que o les mantienen los mismos concejales o dibujan la caída en un edil, con un importante crecimiento de Vox.
Tras tres años gobernando el Ayuntamiento, hay quien no da saltos de alegría dentro del partido con esta foto. A ello se añade el cuestionamiento de ciertos aspectos de la gestión. Desde la congestión del tráfico, los problemas de movilidad y de transporte público, los plazos de las grandes obras como Colón, Pérez Galdós , San Agustín y la Plaza del Ayuntamiento (que nunca llega) o el hecho de la escasa visibilidad de algún gran proyecto emblemático o transformador de ciudad.
Por este motivo, dentro del PPCV se ve necesario ese impulso de la gestión en los meses que quedan hasta las elecciones.
Actos de Mompó y Feijóo
Pero si se habla de movilizar al partido, Catalá no será la única en hacerlo. Solo dos días después de su cena, el sábado 20, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, celebrará un gran almuerzo en Sueca. Espera reunir sobre mil personas. Una nueva exhibición de fuerza del dirigente popular que también tiene sus lecturas.
Mompó lleva cada vez una más indisimulada estrategia de aparecer como una alternativa viable a Pérez Llorca en el liderazgo del partido.
Una posición que mantiene ante el silencio (oficial) de Génova sobre la ratificación del actual presidente de la Generalitat como candidato y la celebración de un congreso. Mientras la dirección nacional no mueve ficha -pese a que el calendario que hasta hace poco se manejaba apuntaba a cónclave en otoño-, en el PP valenciano todo se mueve.
Cada uno con sus actos, con algún acercamiento curioso -como el de Catalá y Mompó, que pese a no ser los mejores amigos del universo incluso compartieron una comida hace pocas semanas- y con más incógnitas que certezas en lo orgánico.
De hecho, tal como informó EL ESPAÑOL, si hay una gran cita pendiente de fijar en el calendario y que podría celebrarse próximamente es el acto que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tiene previsto junto a Pérez Llorca en Valencia.
