La acampada de profesores en la Plaza de la Virgen de Valencia, que ya suma dos jornadas, ha abierto una disputa entre el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno sobre quién es competente para ordenar el desalojo si finalmente se considera incompatible con los actos previstos para la celebración del Corpus este viernes.
La protesta mantiene ocupada una parte significativa de uno de los enclaves más simbólicos de la ciudad con el despliegue de alrededor de 50 tiendas de campaña. Sin embargo, el debate ha dejado de centrarse únicamente en las reivindicaciones de los docentes para trasladarse al terreno competencial.
El consistorio y el Gobierno de España sostienen interpretaciones opuestas sobre qué cuerpo policial debe actuar y bajo qué marco legal.
La alcaldesa María José Catalá traslada la responsabilidad a la delegación del Gobierno al considerar que la acampada es una prolongación de una protesta en la calle en el contexto del paro indefinido que arrancó el pasado 11 de mayo.
Bajo esta premisa, defiende que es la Policía Nacional quien autoriza las protestas y garantiza la seguridad de forma habitual en las concentraciones. En definitiva, que la competencia es del Gobierno de España.
Por ello, ha considerado que el debate surgido ahora respecto a quién es responsable o no obedece a que "la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, se ha acobardado después del incidente lamentable del pasado domingo", en referencia al empujón que propinó un policía nacional a una profesora jubilada, a la que tiró al suelo.
"Evidentemente ha decidido ponerse de perfil, no tomar cartas en el asunto y no cumplir con su competencia. Yo desde luego sí que estoy a las duras y a las maduras, para lo bueno y para lo malo", ha confrontado.
"Para mí Valencia está por encima de todo y de todos, y yo sí que voy a ponerme al frente de esta situación" para "colaborar y contribuir al máximo posible para que la fiesta del Corpus se desarrolle con absoluta normalidad en su 700 aniversario", ha dicho.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Rober Solsona / EP
"Si ella -Bernabé- ha decidido ponerse de perfil pues ya ha demostrado claramente qué puede ofrecer a la ciudad", ha afeado la alcaldesa, que ha recalcado que la Policía Local "no tiene competencias para disolver" la acampada.
Conviene recordar en este punto que la delegada del Gobierno será la candidata del PSOE al Ayuntamiento de Valencia en las próximas elecciones municipales de 2027.
"No levanta tiendas de campaña"
Por su parte, Bernabé mantiene el pulso al señalar que la ocupación del espacio público está regulada por la normativa municipal e insiste en que corresponde a la Policía Local velar por su cumplimiento.
En este sentido, este mismo miércoles ha señalado que la Policía Nacional "no levanta tiendas de campaña en el espacio público".
No obstante, ha agregado que siempre "garantizará la seguridad en cualquier intervención que haga un funcionario público municipal", en referencia a una posible actuación de la Policía Local si el consistorio decidiera retirar el campamento.
En su visita a las obras de la Estación del Norte, la alto cargo del Gobierno de España ha advertido que en el contexto actual debe "prevalecer la seguridad y el orden público", pero también el derecho de las personas a ver sus problemas resueltos.
Así, ha reprochado que tras casi cuatro semanas de huelga la Generalitat "no haya solucionado el problema", por lo que ha considerado que el PP de Juanfran Pérez Llorca "vuelve a demostrar que no es capaz" de hacerlo.
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. Rober Solsona / EP
El intercambio de responsabilidades ha derivado en una situación de bloqueo que, a medida que se acerca el Corpus, incrementa la presión sobre ambas administraciones.
La plaza de la Virgen es uno de los escenarios principales de los actos religiosos y festivos y la continuidad de la acampada amenaza con alterar la organización de una de las celebraciones más tradicionales del calendario valenciano.
Por el momento, ni el Ayuntamiento ni la Delegación del Gobierno han concretado qué medidas adoptarán para resolver una situación que combina protesta social, disputa competencial y la proximidad de un evento de gran relevancia para la ciudad.
