No es solo deporte, es pasión. Desde hace más de tres décadas, Javier Echaleku practica boxeo, una disciplina que no solo es el centro de su nuevo proyecto empresarial sino que es el deporte que le "salvó la vida" hasta en tres ocasiones.
"Siempre digo que el boxeo me ha salvado la vida tres veces. A los 17 años, de adolescente, me centró; a los 40 me quitó la ansiedad y a los 50 me sacó de la depresión", relata en declaraciones a EL ESPAÑOL.
Echaleku, gracias a toda su experiencia en el mundo del marketing y de la empresa, decidió abrir su propio comercio de boxeo. Un proyecto con "alma de startup" que comenzó centrado en la venta online y que ya cuenta con una proyección nacional e internacional con la puesta en marcha de tiendas físicas donde la cercanía al cliente y la atención personalizada complementan a las "primeras calidades" de las materias primas empleadas.
"Puse todos mis ahorros", asegura. Tras 35 proyectos empresariales, esta "aventura" surgió casi de casualidad, tras volverse viral un vídeo suyo en Instagram donde enseñaba cómo vendarse las manos. "Ahí fue cuando pensé: 'Igual aquí hay una oportunidad'", recuerda.
"Nuestro proyecto está enfocado a cómo practico boxeo. Siempre pienso en qué necesidades empiezo a sentir y creo productos en función a mi propia experiencia de uso. Esto la gente lo valora mucho", afirma sobre la filosofía de la empresa.
'Echaleku Boxeo', el nombre de la marca, apuesta por recuperar valor en el detalle. Sus guantes están diseñados en España y fabricados a mano con piel de vacuno en México, con patronajes propios y una construcción orientada a acompañar la forma natural de golpeo.
De hecho, el relleno, ideado y ensamblado en Valencia, supone una diferenciación sobre productos industrializados al apoyarse en cuatro capas de materiales absorbentes.
Junto a una materia prima "de primera", la atención "personalizada" es el otro pilar de la propuesta de Echaleku. "La atención al cliente es súper exclusiva, escribo por WhatsApp a todos los compradores de la web. De hecho, muchos creen que soy un bot y les mando un vídeo para que vean que soy yo", asegura.
En cuanto a la marca, Echaleku apuesta por un modelo "escalable e invertible". "Con el éxito de ventas decidimos hacer una tienda para hacer una franquicia. Ya tenemos el primer inversor y, cuando se abra la tienda, cerraremos la primera ronda para abrir una segunda y desarrollar un modelo de expansión", explica.
Echaleku no pone límites. Tras la llegada de la marca a Valencia, el empresario tiene en el punto de mira expandirse en el territorio nacional siempre atendiendo a los datos de ventas en su plataforma online. "En España vamos a crecer como estamos haciendo en Valencia a través de tiendas físicas, en las zonas donde ahora mismo más ventas tenemos", explica.
Madrid es el primer foco, pero también Navarra, el País Vasco, Barcelona, Cantabria o Córdoba son algunos de los puntos del país donde Echaleku plantea esa expansión territorial.
Un concepto "pionero"
La tienda física de 'Echaleku Boxeo' en Valencia está diseñada bajo un concepto "pionero" de taller o atelier en España. A diferencia de una tienda de deportes tradicional, este espacio busca que el cliente entienda exactamente lo que está comprando al mostrar una transparencia total en la fabricación.
"En la zona de atelier se exponen los nuevos productos, los prototipos y los procesos de diseño, permitiendo a los compradores ver el despiece completo de artículos como guantes o botas, incluyendo las pieles y los rellenos exactos con los que se han fabricado", detalla el empresario.
'Echaleku Boxeo'. EE
Además del aspecto visual y educativo, el local ofrece una gran experiencia inmersiva. Dado que todos los productos se trabajan en piel natural, los clientes que entran reciben un "impresionante" olor a piel, lo que hace que el espacio "recuerde más a una auténtica tienda de marroquinería que a un comercio deportivo habitual".
Por si fuera poco, es la primera tienda monomarca en integrar un ring de boxeo real y usable en sus instalaciones, tal y como explica Echaleku. "El hecho de tener un ring, que tú puedas subir subirte, rebotar en las cuerdas, darle al saco y verte en el espejo es una experiencia impresionante", celebra.
"El boxeo ha cambiado"
"Para mi, el boxeo vive su mejor momento", asegura Echaleku. A su juicio, el deporte se encuentra en un periodo de "transformación", desde el perfil de quienes lo practican hasta el propósito final del entrenamiento. "El boxeo ha cambiado", sostiene.
"Podemos decir que hoy en día, más del 90% no compite y son de perfilessocioeconómicos medios. Nosotros apostamos por ese deportista que no está considerado socialmente como boxeador porque no compite pero que nosotros lo reconocemos como tal pese a ello", explica.
Esta evolución también ha propiciado una adaptación en los niveles de intensidad y contacto. El boxeo actual ofrece alternativas para todos los gustos: desde el boxeo "sin contacto", pasando por el sparring muy controlado, hasta llegar al nivel de competición de alta intensidad tradicional.
"El crecimiento del boxeo más como deporte y no tanto competitivo con perfiles socioeconómicos medio altos hace que el proyecto tenga cabida. Ya no es un micronicho como se piensa desde fuera", asegura Echaleku.
Mientras que históricamente la sociedad solo consideraba boxeador a quien subía a pelear al ring, Echaleku reconoce como auténticos boxeadores a todas aquellas personas que cuelgan su traje de trabajo o su corbata para ir a entrenar de forma disciplinada cada semana.
Con toda esa experiencia, Echaleku busca darle el empujón definitivo a su nueva marca. "Cuando alguien que no me conoce me dice que no le gusta comprar a tiendas que desconoce yo les digo: "Mira, la marca es mi apellido, yo nunca pondría en riesgo mi reputación", concluye.
