Valencia
Publicada

El programa En casa de Inés de À Punt abrió las puertas a un grupo de emprendedoras y emprendedores valencianos que han convertido el riesgo en motor de cambio.

Una de las invitadas principales fue Violeta Mangriñán, la influencer de la Vall d'Uixó con más de tres millones de seguidores en redes sociales, rostro habitual de la televisión nacional y creadora de una exitosa cadena de locales especializados en té matcha en Madrid y Valencia.

Con ella, el programa profundizó en las luces y las sombras del éxito mediático y empresarial. Además, su madre Elvira quiso enviarle un mensaje y dedicó unas bonitas palabras: "Ha hecho de su pasión su negocio con mucho trabajo, y eso es muy inteligente".

La madre de Violeta Mangriñán no tiene dudas cuando habla de su hija. Cuenta que en la escuela era siempre "el epicentro de todas las salsas": "Siempre se ha crecido cuando ha tenido que hablar en público, exponer o recitar".

Para ella, el gran acierto de Violeta ha sido aprovechar la notoriedad que le dio la televisión -cuando participó en el extinto Myhyv- para despuntar en redes y "convertir su pasión en su negocio", algo que subraya que ha logrado "con mucho sacrificio, esfuerzo y trabajo" mientras criaba a sus dos hijas, Gala y Gia.

La propia creadora de contenido cuenta a Inés que aunque en casa al principio nadie entendía muy bien el fenómeno televisivo, hoy sus padres viven ese cambio de vida que experimentó hace unos años.

Su padre Luis trabajaba en el puerto de Burriana (Castellón) y Elvira es funcionaria, guarda forestal. Le llegaron a prohibir ver Telecinco y luego ella participó en el programa de citas Mujeres y hombres y viceversa.

Ahora, sin embargo, su padre se encarga de la burocracia de Maison Matcha, la cadena de locales de té que Violeta ha impulsado en Madrid y Valencia, y bromea diciendo que "la famosa es ella".

Violeta insiste en que lo que más le compensa de la exposición mediática es escuchar a sus padres decir que están orgullosos. Considera que es "lo que hace que todo valga la pena" y aspira a replicarlo en el futuro con sus propias hijas.

Empresaria

Con más de tres millones de seguidores, reconoce que el 99% de sus ingresos procede de colaboraciones y ventas a través de internet, y que ese altavoz le ha permitido invertir en una cadena de locales especializados en té matcha en Madrid y València.

Ella misma define el emprendimiento como algo "muy duro pero gratificante" y lo compara con tener hijos: un maldecap (quebradero de cabeza) constante en el que hay más días de pensar "en qué mala hora" que de euforia, pero donde los buenos momentos compensan a los malos.