Valencia
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El Ayuntamiento de Valencia estudiará suprimir el ámbar intermitente de los semáforos en los cruces donde haya más siniestralidad con los patinetes.

Es una de las medidas del nuevo Plan Director de Seguridad Vial y del Plan de Actuación de la Policía Local de Valencia presentados este martes en la Mesa de Movilidad del Consistorio.

Entre las medidas anunciadas, destaca también la puesta en marcha de una nueva patrulla policial especializada en patinete para vigilar los carriles bici, el traslado de los carriles de los tramos que circulen por la acera a la calzada y la incorporación de dos vehículos para emitir denuncias por ocupar el carril de la EMT y del taxi.

El Ayuntamiento se ha marcado como objetivo reducir a la mitad el número de personas heridas graves y fallecidos en accidentes para el año 2030. La finalidad del plan es que bajen un 20% este 2026, un 30% en 2027 y un 40% en 2029.

Para lograr el objetivo, la Policía Local de Valencia elaboró un Plan de Actuación, tras el análisis de datos de siniestralidad, el estudio de las velocidades registradas en la red viaria y la identificación de los patrones de riesgo vinculados al consumo de alcohol y drogas o las distracciones al volante.

Dicho programa contempla la puesta en marcha "próximamente" de “un nuevo grupo de inspección y vigilancia de los viales ciclistas, cuyos agentes patrullarán en patinete por los carriles bici para detectar infracciones relacionadas con la velocidad, las distracciones y el uso del casco.

Entre sus funciones, también estará auditar el estado del carril, la señalización y los elementos de seguridad, así como mejorar su interacción con los peatones.

La actuación se reforzará, según dicho plan, a través de campañas específicas y planificadas durante todo el año.

Se controlará el exceso de velocidad con los cuatro radares que se instalarán de forma rotativa trimestral en las 10 cabinas existentes y otros cuatro situados en vehículos policiales.

Además, otra de las novedades del plan municipal es la incorporación de dos vehículos con lector de matrículas para emitir denuncias automatizadas por la ocupación del carril de autobús y taxi y de las zonas peatonales.

Por otra parte, se creará un Departamento de Análisis Viario dedicado a identificar y analizar las zonas de alta siniestralidad para proponer, en coordinación con el servicio de movilidad, revisiones de la señalización horizontal, vertical y semafórico, prestando especial atención a la movilidad de las personas con discapacidad.

A corto plazo, se prevé analizar las intersecciones para valorar la eliminación progresiva del ámbar intermitente en los semáforos, porque muchos de los siniestros en que se ven involucrados los patinetes suceden en esta fase.

También se contempla el estudio de las interacciones entre peatones y usuarios de los carriles bici.

El plan también cuenta con actuaciones relacionadas con la accesibilidad, mejorando las paradas de transporte público, instalando avisadores acústicos y descontadores y suprimiendo obstáculos en aceras.

En cuanto a la mejora de la visibilidad en intersecciones, propone el desplazamiento de plazas de motos antes de los cruces.

En relación con la movilidad ciclista, se ampliará la red de carriles bici segregados y se ejecutará el traslado a la calzada de aquellos tramos que actualmente discurren por la acera, recuperando espacio para el peatón.

Siniestralidad

En los últimos 7 años, la Policía Local ha detectado una tendencia ascendente de la siniestralidad vial que sólo se vio interrumpida por el descenso puntual en el año 2020 a causa de la pandemia.

Según estas fuentes, el aumento global de siniestros está directamente vinculado a un crecimiento sin precedentes de la movilidad urbana, como demuestran los récords históricos de 120,5 millones de viajeros en la EMT y 92,7 millones en Metrovalencia en el año 2025, además de un repunte del 10% en el uso de los carriles bici respecto a 2024.

A este volumen de desplazamientos se sumó a finales de 2024 y primer semestre de 2025, el impacto excepcional de la DANA, cuyas consecuencias en las infraestructuras de Renfe Cercanías y Metrovalencia supusieron una mayor utilización del vehículo privado.

Por otro lado, señalaron que el incremento específico en las cifras de heridos graves responde a una mejora técnica en la gestión de datos y a su adaptación a los estándares nacionales del Ministerio del Interior.

En relación a las víctimas mortales, el número se ha reducido entre 2019 y 2025 un 28%.

Por último, también se explicó el impacto de los diferentes usuarios de la vía en las estadísticas de siniestralidad. De las 182 personas que en el 2025 sufrieron lesiones graves, la motocicleta ocupa el primer lugar con 81, seguida de los peatones con 50, del patinete con 27 personas y de la bicicleta con 12, contabilizándose sólo 7 lesionados graves en turismo.

Los datos constatan el incremento de la siniestralidad de los vehículos de movilidad personal, pasando de los 346 siniestros en el año 2019 a los 1192 en 2025.