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"Proteger al Petxinot es proteger a l'Albufera". Bajo esta premisa, la Fundación Oceanogràfic, en colaboración con la Fundación Aguas de Valencia y la Generalitat Valenciana, ha presentado este viernes la 'Alianza por el Petxinot', un proyecto para proteger a esta especie que se encuentra "en peligro de extinción".

Una especie de "pequeño tamaño" pero de "gran valor", así es el Petxinot, un molusco de agua dulce que actúa como "una depuradora natural que filtra 50 litros al día". Pero, además, se trata de una "especie clave para l'Albufera".

Un molusco de agua dulce que "apenas sobrevive en algunos tramos". Ahora, los agentes medioambientales encargados de proteger l'Albufera se enfrentan al reto de "evitar que desaparezcan para siempre".

Así lo ha asegurado Beatriz Domínguez, coordinadora de la Fundación Oceanogràfic, durante la presentación del proyecto de preservación del ecosistema natural de l'Albufera a partir de la conservación de esta especie.

"Es la posidonia de l'Albufera", ha afirmado. Del mismo modo, ha detallado el plan que llevará a cabo la Fundación en colaboración con el resto de instituciones para ensalzar la importancia de la conservación del Petxinot, ya que, "aunque sean menos visibles, son esenciales para el ecosistema".

Para mostrar la labor realizada por la Fundación, el Oceanogràfic, espacio gestionado por Global Omnium, habilitará un laboratorio para dar a conocer el trabajo de recuperación de la especie, tal y como ha anunciado Domínguez. "Cuando la sociedad tiene un problema, tenemos que poner el conocimiento científico a su servicio", ha defendido.

Por su parte, el el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat, Vicente Martínez Mus, ha cerrado el acto certificando la alianza y aludiendo a la "responsabilidad compartida" de conservar la biodiversidad del humedal.

"Tenemos que proteger la calidad del agua, la biodiversidad, y el equilibrio de un espacio que es de todos", ha explicado en relación a L'Albufera. Y es que, tal y como ha detallado Martínez Mus, "su supervivencia es un indicador directo de la salud del humedal".

Firma del acuerdo. EFE/Kai Försterling

Además, el también vicepresidente de la Generalitat ha destacado que esta especie de agua dulce tuvo un "grave impacto" como consecuencia de la riada del 29 de octubre de 2024. "Tras la dana, la Generalitat activó una respuesta inmediata que permitió el rescate de 1.300 ejemplares", ha destacado.

Plan para el Petxinot

Un proyecto "ya consolidado". Con ese prisma, Domínguez ha detallado la labor del Petxinot en l'Albufera. "Realiza un trabajo sin ser visto", además, se enfrenta a especies invasoras y a problemas en la calidad del agua, lo que está "complicando su futuro".

Partiendo de esa base, además de poner en marcha el laboratorio para dar a conocer su importancia, también plantean como parte de esa alianza charlas y divulgación en los 13 municipios que confluyen en l'Albufera.

Por otro lado, técnicos que trabajan sobre el terreno, como Blanca Pérez, del Oceanogràfic, o Jesús Hernández, del Centro Acuícola de El Palmar, han destacado "el valor tradicional" del Petxinot y las posibilidades de desarrollo del propio proyecto.

Tres tipos

En aguas de la Comunitat conviven tres especies de Petxinot, también conocido como náyade. Hace varias décadas, se documentaron densidades de entre 500 y 700 náyades por metro cuadrado en algunas zonas del humedal.

Solo esa superficie era capaz de filtrar en un solo día un volumen de agua equivalente al de un camión cisterna. Además de esta labor, el petxinot contribuye a estabilizar el sustrato, reduce la suspensión de sedimentos y facilita el asentamiento de otros organismos acuáticos.

Domínguez ha explicado que, desde 2021, la Fundación Oceanogràfic trabaja de forma continuada con la Piscifactoría del Palmar, dependiente de la Generalitat, en programas de conservación de la especie.

Según Hernández, el petxinot ha sido "históricamente muy importante en l'Albufera", pero cuya población también está presente en las marjales litorales desde el sur de Castellón y está muy ligada a los canales de riego tradicionales. 

Desde 2005, el Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000, a través del Centro Acuícola de El Palmar, realiza un seguimiento continuo de estas especies, un trabajo que desde 2017 se ha reforzado mediante el convenio con la Fundació Oceanogràfic.

Este esfuerzo se ha traducido en la creación de colonias 'ex situ' como medida de seguridad, el avance en la cría en cautividad y la mejora progresiva de los procesos científicos.

Actualmente se mantienen alrededor de 200 juveniles de 'Unio mancus' con más de ocho meses de vida, lo cual es un gran logro si se tiene en cuenta la complejidad del ciclo reproductor de esta especie.