La secretaria general del PSPV, Diana Morant, se ha desmarcado este lunes de la situación en la que se encuentra actualmente el alcalde de Almussafes, Toni González, al que el partido mantiene abierto un expediente de investigación tras recibir una denuncia por un presunto caso de acoso sexual y laboral.
Los socialistas suspendieron de militancia de forma cautelar al primer edil, pero este sigue perteneciendo a día de hoy al grupo municipal socialista en el consistorio, algo que, según Morant, es responsabilidad de la dirección nacional del partido.
"Es Ferraz quien tiene que actuar", ha asegurado la también ministra de Ciencia y Universidades en una atención a medios en la sede de los socialistas valencianos.
Fue Compromís quien destapó en sus redes sociales el pasado 14 de enero que González seguía figurando como uno de los concejales del grupo socialista en Almussafes.
La coalición publicó un informe del secretario del ayuntamiento de esta localidad en el que desvelaba que no había ningún concejal no adscrito. En el listado de los grupos municipales, González seguía figurando como edil del PSPV.
El propio alcalde justificó ese mismo día que continuaba formando parte del grupo del PSOE en el ayuntamiento "por decisión del mismo grupo".
Ahora bien, la responsabilidad sobre las decisiones que afectan al grupo municipal y sobre la agrupación socialista de este municipio contrasta con los pasos que había dado el partido hasta ahora, pues era la dirección del PSPV la que anunciaba cualquier novedad o decisión adoptada.
De hecho, tras trascender la denuncia de una militante del partido contra el alcalde, fue Morant advirtió que el partido tendría "tolerancia cero" ante "cualquier tipo de violencia machista" y defendió que los socialistas actuarían "con total contundencia".
Acto seguido anunció que una gestora dirigiría el partido en Almussafes y afeó además a los concejales que hicieran "circular en canales internos un documento donde hay un señalamiento a la víctima intolerable".
Investigación en curso
De momento, la investigación interna sigue su curso y según fuentes del PSPV podría tardar en resolverse meses.
El alcalde compareció a principios de enero por vía telemática ante el CADE, el canal habilitado por el PSOE para tramitar infracciones, quejas o denuncias y que investiga la denuncia contra él.
González afirmó tras su declaración que aportaría todo tipo de pruebas para demostrar su "inocencia" y reveló que el partido le había asegurado que no tenían "ninguna prueba en su contra", tan solo el testimonio de la denunciante.
Desde el inicio, demostró que su intención era mantenerse al frente del consistorio porque, según su versión, todo formaba parte de una "venganza contra él por un asunto laboral".
Mientras tanto, la dirección del PSPV marcó al resto de sus concejales una línea roja: no permitirían que siguieran apoyando al alcalde porque había sido suspendido de militancia.
Una advertencia que no sentó nada bien, pues, en definitiva, con ello se les insinuaba que podían acabar suspendidos de militancia.
Poco después trascendieron los contactos con Ens Uneix, partido creado en 2019 por el expresidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, algo que no se producirá, al menos, hasta que haya una resolución de la investigación.
Ahora bien, de producirse finalmente, tendría una consecuencia inmediata en la legislatura actual: la pérdida para el PSPV de uno de sus bastiones históricos. Ahora bien, de cara a las municipales de 2027 las consecuencias serían aún mayores.
González gobierna en Almussafes con una mayoría absoluta de 8 concejales en un ayuntamiento conformado por 13 ediles (8 PSOE, 3 de Compromís y 2 del PP). En este municipio está en juego un diputado provincial decisivo en la Diputación de Valencia.
