Ensuciar las calles de Valencia puede salir caro, muy caro. Sobre todo, a partir de la aprobación de la nueva Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos del Ayuntamiento.
Entre otras medidas, el documento contempla multas de 1.500 euros a quienes tiren una colilla al suelo, y de hasta 3.000 euros por escupir en la vía pública.
Eso sí, estas sanciones todavía no se aplican. Por el momento, la Comisión de Urbanismo, Parques y Jardines, Espacios Naturales y Mejora Climática ha el visto bueno a la propuesta, y falta que el Pleno lo apruebe. Previsiblemente, el 27 de enero.
De esta forma, la nueva redacción de la ordenanza se adapta a la normativa autonómica y estatal, para garantizar el cumplimiento de las nuevas obligaciones de las administraciones locales relativas a la recogida y gestión de los residuos urbanos.
La actualización del texto ha traído consigo el endurecimiento de las sanciones en materia de limpieza y recogida de basura.
Así, acciones como abandonar basura dispersa o cualquier tipo de residuo en espacios públicos o realizar cualquier otra conducta que pueda ensuciar las calles o ir en detrimento de su higiene y aseo, puede conllevar multas de entre 1.500 y 3.000 euros.
Arrojar residuos de pequeño tamaño tales como colillas, cáscaras, chicles, papeles o cualquier otro residuo sin utilizar las papeleras u otros elementos de mobiliario instalados y destinados específicamente para tal fin se sancionará con hasta 1.500 euros.
También se tendrá entre 1.500 y 3.000 euros de multa por depositar en las papeleras los residuos no destinados a las mismas y de forma específica las bolsas con residuos domiciliarios o comerciales, así como elementos voluminosos que sobresalgan de la boca de la papelera.
Asimismo, realizar pintadas y grafitis en las paredes y paramentos verticales u horizontales de elementos protegidos patrimonialmente, según el catálogo del Ayuntamiento conllevará una multa del mismo importe.
En el caso de escupir o satisfacer las necesidades fisiológicas sobre la vía pública u otros lugares no habilitados para ello, de 750 a 3.000 euros.
No retirar los sobrantes de obras y escombros resultantes de trabajos realizados en la vía pública, con consecuencias graves para el entorno, de 750 a 1.500 euros.
En cuanto a las deposiciones de las mascotas en la vía pública, el incumplimiento de la recogida de excrementos y limpieza de las micciones de los animales por parte de sus propietarios o portadores podrá ser sancionado con hasta 1.500 euros.
Con el objetivo de fomentar la separación en origen de los residuos domésticos y promover el reciclaje y la reutilización, el Ayuntamiento castigará conductas incívicas como depositar o abandonar residuos domiciliarios en la vía pública, en contenedores no habilitados para ese tipo de residuo, o en lugares diferentes a los determinados por el Ayuntamiento con hasta 3.000 euros de sanción.
También con hasta 3.000 euros por abandonar en la vía pública o junto a los contenedores para las diferentes fracciones que instala el Ayuntamiento residuos industriales como palets, escombros, o similares.
Abandonar de residuos voluminosos en la vía pública, fuera de los sistemas establecidos, desde 750 a 3.000 euros.
La extracción, rebusca o recogida de los residuos una vez puestos a disposición de los servicios municipales también serán sancionadas de la forma establecida en el texto de la ordenanza, así como manipular contenedores o su contenido y desplazarlos fuera de sus ubicaciones habituales.
Con la apuesta por la separación de los residuos en el lugar donde se generan, en casa u oficinas, para luego ser reciclados, compostados o desechados, el Ayuntamiento quiere hacer partícipe a la ciudadanía en la responsabilidad compartida en la separación de materiales reciclables (plástico, papel, vidrio, metal), orgánicos (restos de comida) y no reciclables, para que los elementos reutilizables se reinserten en un circuito productivo.
La nueva ordenanza se adapta a los últimos cambios en la regulación legal de la gestión de los residuos urbanos, que afecta desde su recogida hasta su tratamiento final.
En el ámbito estatal se ha tenido en cuenta la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y en el ámbito autonómico, la Ley 5/2022, de 29 de noviembre, de residuos y suelos contaminados para el fomento de la economía circular en la Comunitat Valenciana.
