Adif ha reducido de forma temporal la velocidad máxima permitida en tres puntos de la línea de alta velocidad entre Madrid y Valencia, tras el aviso de los maquinistas por posibles defectos en la vía.
En concreto, la velocidad se ha reducido a 160 kilómetros por hora en la aguja de Vilarrubia de Santiago (Toledo).
Ese mismo límite de 160 km/h se ha impuesto en el punto kilométrico 292 de la vía 2 entre Minglanilla (Cuenca) y Caudete de las Fuentes (Valencia), en un tramo de un kilómetro.
Asimismo, se ha limitado a 200 km/h la velocidad en un tramo de 700 metros del kilómetro 222 de la vía 2 entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas.
Estas reducciones de velocidad se deben a movimientos laterales que han detectado los maquinistas, es decir, a movimientos bruscos del tren de lado a lado.
Estos avisos y las posteriores medidas de Adif son habituales en el día a día de las operaciones ferroviarias, aunque ahora están trascendiendo debido al accidente de Adamuz (Córdoba) el pasado domingo.
Tras lo ocurrido, los maquinistas están dando más avisos a Adif por el temor de que puedan ocurrir más accidentes. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha detallado que Adif recibió ayer 25 avisos, de los que 21 fueron realizados por el mismo maquinista. Hoy, ese mismo maquinista ha trasladado 13 avisos.
Además, Adif también ha decidido aplicar una nueva limitación temporal de velocidad (LTV) a 160 km/h en el tramo comprendido entre Madrid y Zaragoza de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona.
Según el gestor, esta decisión se toma después de que el maquinista de un tren haya denunciado el supuesto mal estado de varios puntos de la vía.
Así, se implementa una velocidad de 160 km/h para el tramo entre los puntos kilométricos 100 a 178 (entre Guadalajara y Zaragoza).
Adamuz
El pasado domingo 19 de enero, el día del accidente entre un tren Iryo y un Alvia de Renfe, estaba activa una incidencia en la denominada línea 010 de la Red Ferroviaria de Interés General. Es decir, en la línea que une Madrid con Andalucía.
Una alerta en la que se ponía de relieve que existía una "rotura de contracarril en la aguja 726 de la bifurcación a Málaga", situada a 40 kilómetros del siniestro en el que han muerto 42 personas hasta el momento y por el que hay 43 desaparecidos.
Se trata de una rotura en una pieza que, precisamente, busca evitar que los trenes puedan descarrilar durante el cambio de vía.
