Los 3.419 habitantes de Daimús, en Valencia, son unos afortunados. En esta pequeña localidad costera valenciana gozan de un restaurante que aparece en la Guía Michelin.
Se trata de Casa Manolo. "Una casa de larga trayectoria familiar que dio sus primeros pasos como chiringuito", explican.
"Disfrutando siempre de relajantes vistas al mar, ha ido evolucionando poco a poco", añade. Ahora, el restaurante figura en esta importante lista de restaurantes gracias a su cocina local.
El chef y propietario es Manuel Alonso, que propone una carta tradicional actualizada para "transmitir sensaciones y una vuelta a los orígenes".
Esto, según explica la propia Guía Michelin, lo hace "tanto a través de la carta como de sus diferentes menús".
Entre los platos, la Guía reconoce algunos de ellos: "No te pierdas las quisquillas de Santa Pola". También califican de "icónicos" los callos y la fideuá de Gandía con fideo fino.
Localizado en la Playa de Daimús, este restaurante no solo destaca por los reconocimientos, sino por su oferta de calidad local.
Cuenta con vistas directas a las aguas tranquilas del mar Mediterráneo desde todos los lugares del local, teniendo una ubicación inmejorable.
En su carta, hay productos muy característicos y asentados en la tradición mediterránea. Destacan especialmente los arroces, pero también hay un hueco especial reservado para el marisco y otros tipos de pescados.
El pueblo
Esta localidad costera de la provincia de Valencia no solo es un reclamo turístico durante el verano, sino que también triunfa por su oferta mediterránea de calidad y valor local.
Daimús siempre ha sido un pueblo agrícola, pero a partir de la década de los 60, la localidad ha apostado de manera clara por el turismo.
En cuanto al ocio que ofrece esta localidad valenciana, la playa de Daimús, conocida como Els Pedregals, es uno de sus reclamos. Combina comodidad y calidad con servicios completos y propuestas gastronómicas de altura, como la de Casa Manolo.
En verano, la playa se llena de chiringuitos junto al mar que ofrecen música en directo, espectáculos y un sinfín de actividades.
La costa invita también a practicar deportes acuáticos y pasear por su animado paseo marítimo. Además, hay opciones de alojamiento como campings y zonas habilitadas para caravanas.
En el casco urbano, aún se percibe el trazado de la antigua Vía Augusta (hoy calle Assagador), la Casa Gran del siglo XIX, restos del antiguo lavadero y las acequias que lo abastecían.
Además, su cercanía con Gandía, de tan solo un par de kilómetros, hace que sea todavía más visitado durante el verano por aquellos que quieren comer bien en este pintoresco municipio.
