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El centro de Vigo vive un momento de esplendor, con propuestas gastronómicas de todo tipo. Entre las decenas de locales de hostelería, uno de los edificios con más encanto del Casco Vello esconde uno de los más relevantes restaurantes de la ciudad, que destaca por sus pescados y carnes a la brasa de horno Josper.

Se trata del Restaurante El Olivo, la primera apuesta en el sector de la hostelería de Interatlantic Group, compañía viguesa dedicada a la importación y exportación de pescados, así como al mercado inmobiliario. El local está ubicado en el Palacio de la Oliva, inmueble que adquirieron sus socios, Lorena García y Luis Cabaleiro, en 2014.

"Nuestra idea era dar una segunda vida a esos edificios abandonados que hay en Vigo", explica a Treintayseis Lorena García. Así, compraron el palacio de los marqueses de Valladares —actual Palacio de la Oliva—, con el objetivo de reformarlo e impulsar la construcción de ocho viviendas de lujo proyectada para el inmueble.

Pero a Luis Cabaleiro le parecía que "era un edificio que no debería estar cerrado a la ciudad" y no le gustaba esta idea. "Se empeñó que quería hacer algo público, donde pudiese entrar todo el mundo", afirma su socia y mujer. Tras mucho tiempo barajando ideas, llegaron a la conclusión de hacer un restaurante y varios salones para eventos.

Fachada trasera del Palacio de la Oliva Cedida

En 2016 comenzaron la deconstrucción del palacio, donde se cree que los caballeros templarios plantaron el olivo traído desde "Tierra Santa" en el siglo XII y que es hoy un símbolo de la ciudad. En 2019, se inició la segunda fase del proyecto: la rehabilitación, que se alargó hasta 2022, cuando se inauguró este espacio en el kilómetro cero de Vigo.

Respeto por la historia e identidad local

Desde un primer momento, Luis y Lorena apostaron por respetar y valorar la identidad del antiguo palacio de los marqueses de Valladares. De hecho, los nombres de las diferentes estancias del inmueble responden a la historia del inmueble, desde sus inicios como ermita hasta la presencia de la orden de los templarios (Salón de la Orden, Sala Ermita, Restaurante El Olivo, Templario Lounge Bar y Bar Illuminati).

De hecho, la recreación del mítico olivo vigués protagoniza el vestíbulo del Palacio de la Oliva. Los árboles y las plantas del edificio tienen gran relevancia, tanto que el arquitecto paisajista vigués Ángel Romero recibió un premio de la Asociación Galega de Empresas de Xardinería por su intervención, tanto en el interior como en la espectacular fachada interior del espacio.

Vista del Restaurante El Olivo desde Templario Lounge Bar, en el Palacio de la Oliva Cedida

Fue la directora de marketing de Interatlantic, Fernanda Ferrari, quien se dedicó a hablar con historiadores e investigar la historia del pazo para "ir uniendo los puntos". También contactaron con vecinos y personas que trabajaron anteriormente en el edificio, uno de ellos les entregó "simbólicamente" a Luis y a Lorena la llave.

Pescados y carnes a la brasa de horno Josper

Aunque el Palacio de la Oliva se ha convertido en un famoso punto de encuentro de los vigueses y las viguesas gracias al Templario Lounge Bar, el restaurante no se queda atrás en cuanto a calidad y servicio. Bajo el mando de Pepe Solla, el chef de El Olivo, Tito, elabora una carta que destaca por sus mariscos, carnes y pescados cocinados a la brasa de horno Josper.

"La especialidad es el horno Josper. Esa es la especialidad y un poco donde nos diferenciamos del resto de la gente", recalca Lorena, que explica que también con "algunos pequeños platos de entrantes un poco más eleborados y que son de la creación del chef". Los productos del mar y las carnes se adaptan a la estación y a lo que ofrece el mercado.

Carne a la brasa de horno Josper del restaurante El Olivo Cedida

Además, estas "pequeñas creaciones" van variando, "según lo que va encontrando el chef de temporada". En estos momentos, por ejemplo, destacan los huevos con foie y trufa con setas. "Son una delicia y están siendo super famosos porque todo el mundo los está pidiendo", confirma Lorena, que ya le ha dicho a Tito que "este plato no lo puede quitar".

La carta cambia según la estación del año. Y es que los platos son elaborados con productos locales. "Se va adecuando a lo que tiene el mercado", asegura la directora general del Palacio de la Oliva, que alaba el trabajo del chef: "Se ve que es una persona que tiene mucha pasión (...). Una vez ha ido sintiéndose más seguro y evolucionando, yo creo que ha ido mejorando cada vez más la cocina".

Pescado a la brasa de horno Josper, de el restaurante El Olivo Cedida

Pero la experiencia gastronómica del Palacio de la Oliva también se traslada al Templario Lounge Bar. Pese a haber ganado fama como lugar de referencia para el ocio nocturno, este establecimiento está abierto desde las 13:00 horas, ofreciendo desde entonces tapas —elaboradas por otros chefs—. Lorena destaca los taquitos y el bocadillo cubano.

Además, la directora general del espacio situado en el kilómetro cero de Vigo recuerda que cuentan con garaje de cuatro semiplantas para aquellos que reserven mesa en el restaurante, así como con diferentes espacios para eventos y reservados. Entre ellos, se encuentra una mesa desde la que poder observar el trabajo de los cocineros de El Olivo a apenas un metro de distancia.