La localidad de Carril, en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) es muy conocida por sus almejas, un manjar del mar que cada año protagoniza su propia fiesta gastronómica, que este año celebró su 31ª edición.
Carril es mucho más que gastronomía. Esta pequeña localidad marinera destaca por una cocina en la que el marisco es el principal protagonista, pero también por su puerto pesquero y su casco histórico. Además, desde aquí es posible acercarse a la isla de Cortegada, un enclave natural precioso.
La almeja de Carril
Mariscadores/as recogen almejas en Carril
"Con 500 años de historia oficial, O Carril presume de varias generaciones dedicadas a la mar: al pescado, marisco o cualquier otro fruto que pudieran cultivar o extraer de las aguas costeras", indican desde Turismo Rías Baixas. No se puede hablar de Carril sin mencionar sus almejas.
Este producto es una de sus señas de identidad. Criado en sus arenales, destaca por su carne jugosa y por su increíble sabor a mar por el que se ha convertido en uno de los mariscos más populares de toda Galicia.
Entre las variedades más conocidas destacan la almeja fina y babosa, ambas muy apreciadas en la comunidad y protagonistas de muchas recetas, siendo las almejas a la marinera la más conocida.
Cada mes de agosto, Carril rinde homenaje a este rico molusco con la Festa da Ameixa de Carril, cuyo origen se remonta a 1992 y que fue reconocida como Fiesta de Interés Turístico de Galicia. Durante la celebración de esta fiesta, vecinos y visitantes degustan varias elaboraciones de este marisco acompañadas de un buen vino y amenizadas con música tradicional gallega.
Visitar una isla deshabitada
Isla de Cortegada, ría de Arousa.
La Isla de Cortegada es un pequeño paraíso natural integrado en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.
Uno de sus principales atractivos se encuentra en su zona norte, donde se extiende un impresionante bosque de laurel de más de dos hectáreas, considerado uno de los más grandes de Europa. Sus ejemplares alcanzan varios metros de altura, creando un lugar de gran belleza repleto de robles, sauces, avellanos, pinos y eucaliptos, además de ser refugio de varias especies de fauna.
Sin duda, es un lugar que merece mucho la pena visitar, al menos, una vez en la vida para descubrir su interior y toda su historia. "Sumergirse en ese ambiente es una experiencia única y singular. Además, os conducirá junto a enormes eucaliptos y hasta los restos de una antigua aldea, que estuvo habitada hasta la donación de la isla al rey Alfonso XIII, en 1910", dicen en Turismo de Galicia.
Sin embargo, requiere cierta planificación. Desde diferentes puntos, como Vilagarcía de Arousa y Carril, puedes coger el barco que te traslada a la isla, pero necesitas la reserva y autorización previa.
"Estos grupos deben ir acompañados de un/una guía acreditado/a por el parque nacional con un ratio de 25 visitantes por guía. El cupo máximo de visitantes diarios para el archipiélago de Cortegada es de 150-250 personas", indican desde la web de Illas Atlánticas.
