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La espera ha sido larga, pero el verano ya está aquí y, con él, las ansiadas vacaciones. No todo el mundo podrá organizar grandes viajes a destinos como Tailandia, pero eso no significa que haya que quedarse en casa.

Galicia cuenta con kilómetros de costa ideales para refrescarse en las frías aguas del Atlántico, mientras que el norte de Portugal también esconde rincones de ensueño y todavía poco conocidos, como el Pozo Azul de Gerês.

El pozo de aguas cristalinas más bonito

Ahora que las tardes son más largas y las temperaturas empiezan a subir, llega el momento de buscar lugares donde darse refrescantes chapuzones y, sobre todo, que no estén masificados. Un buen ejemplo de ello es el Pozo Azul de Gerês.

Con aguas cristalinas que recuerdan a las del Caribe, el Pozo Azul de Gerês se ha convertido en uno de los rincones perfectos para disfrutar este verano 2026.

Además, su ruta de acceso ni siquiera aparece señalizada como ruta oficial en el Parque Nacional de Peneda-Gerês, lo que lo convierte en un lugar todavía más especial y poco masificado.

En los días de calor, el Pozo Azul ofrece aguas de color azul turquesa a una temperatura fresca, pero perfecta para refrescarse, además de una zona de rocas ideal para colocar la toalla y disfrutar de un momento de desconexión.

Sin embargo, la ruta para llegar hasta este rincón natural no es corta y, cuando las temperaturas son elevadas, se recomienda realizar el recorrido a primera hora del día para evitar las horas centrales y más calurosas de la jornada.

Así es la ruta hasta el Pozo Azul de Gerês

El aparcamiento del Miradouro das Rocas es el punto de partida de la ruta. A continuación, hay que tomar la carretera de las cascadas de Arado hasta llegar a una zona de tierra y subir por un camino de montaña.

Para llegar al destino final, hay que pasar por la Fuente de las Letras, dejar el Curral dos Portos y una vez que encontremos un cartel en el que pone 'Tribela', habrá que girar a la izquierda y pasar frente a la Casa del Doctor.

Al cruzar el puente de Servas, solo quedará subir un pequeño camino de 50 metros por carretera y seguir unas sencillas indicaciones hasta llegar al Pozo Azul de Gerês, cuya belleza no ha pasado desapercibida para quienes buscan rincones naturales únicos.

"Sitio precioso para el baño. El sendero es apto para todos durante los primeros 2,5 kilómetros, pero luego hay que desviarse a un camino donde hay muchas piedras y subidas", advierte una de las reseñas publicadas en Google.

La estimación del recorrido es de unas dos horas de ida y otras dos horas de vuelta.