Portugal es un destino habitual para los gallegos debido a la proximidad y buena conexión por carretera. Es ideal para escapadas de fin de semana, con lugares tan interesantes (y poco conocidos) como el Tíbet portugués.
Sistelo ha sido apodada "el pequeño Tíbet portugués" por el parecido de su paisaje con la región asiática. Escondida en el Parque Nacional de Peneda-Gerês, esta aldea es uno de esos lugares que merece la pena visitar al menos una vez en la vida.
Terrazas verdes que recuerdan a los arrozales de Yuanyang
Terrazas de Sistelo
No hace falta viajar al sudeste asiático para encontrar un paisaje similar al del Tíbet: el pequeño pueblo de Sistelo cuenta con unas características muy parecidas, con verdes terrazas y un imponente paisaje montañoso.
Considerado como una de las Siete Maravillas de Portugal y Monumento Nacional, Sistelo es conocido por sus terrazas naturales escalonadas de marcado relieve. En ellas se practica la agricultura de subsistencia y también se utiliza para el pastoreo de animales, principalmente la vaca barrosa y la vaca cachena.
La belleza de este enclave del norte de Portugal le ha valido el reconocimiento de revistas de viajes como National Geographic, que lo han destacado entre sus recomendaciones para una escapada rural en invierno o en cualquier otra época del año.
Para los amantes de la naturaleza, los 'Passadiços do Sistelo' son unas pasarelas de madera que acompañan el curso del río Vez, ofreciendo una magnífica panorámica del municipio. El itinerario, de apenas dos kilómetros, se completa en menos de una hora y es una opción ideal cuando el tiempo acompaña.
Otro sendero de gran belleza es el de Brandas de Sistelo. La ruta, de unos 9 kilómetros de longitud, está considerada una de las más bellas de Portugal, ya que discurre entre suelos empedrados, cabañas tradicionales y las montañas del Parque Nacional de Peneda-Gerês.
Castillos, antiguos templos y lavaderos de piedra
Las sorprendentes terrazas verdes, que recuerdan a los arrozales de Yuanyang, se complementan con un patrimonio cultural y arquitectónico donde tienen cabida desde pequeños palacios hasta una iglesia medieval y antiguos lavaderos.
Sin ir más lejos, el Castelo do Sistelo es la joya de la corona del patrimonio monumental del municipio. Para hablar de sus orígenes nos tenemos que remontar al siglo XIX, cuando Manuel Gonçalves Roque ordenó la construcción de un palacio renacentista tras su regreso de Brasil.
La hoja de ruta básica por Sistelo incluye una parada en la Iglesia Matriz, un antiguo templo de posible origen medieval, pues ya en el siglo XVI apareció la primera referencia en los libros de la diócesis.
También destacan los pintorescos graneros, más conocidos en Galicia como hórreos, los antiguos lavaderos de piedra y las fuentes públicas, así como el Puente Romano sobre el río Vez, el cruceiro del Senhor dos Aflitos y los miradores de la zona.
Sobre este último punto, el mirador de Chã da Armada es uno de los puntos panorámicos más destacados en Sistelo. Este balcón natural ofrece una vista espectacular de las terrazas labradas en las laderas de la montaña del municipio.
