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Hay pueblos en Galicia que guardan secretos de miles de años de historia. Lugares que merece la pena visitar en cualquier época del año, ya que cada estación les aporta un encanto especial. Uno de estos lugares es Pazos de Arenteiro, perteneciente al municipio de Boborás (Ourense), declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1973.

Pazos de Arenteiro posee una belleza excepcional. Es uno de los conjuntos etnográficos mejor conservados de Galicia y, por increíble que parezca, cuenta con todos los elementos típicos de la arquitectura tradicional gallega: pazos o casonas señoriales, dos puentes de origen medieval y una iglesia románica del siglo XII muy bien conservada.

Poco más de 100 habitantes en una parroquia con historia

Los últimos datos de población de Pazos de Arenteiro corresponden a 2022, año en el que el INE indica que en la parroquia residían un total de 117 habitantes, rodeados de la historia, la cultura y la naturaleza que caracterizan este bonito lugar del municipio de Boborás.

Esta parroquia tiene el honor de ser el único Conjunto Histórico-Artístico desde 1973 que existe en el rural gallego,y uno de los 27 centros históricos existentes en Galicia.

Más de 1000 años de historia preceden a lo que es hoy en día Pazos de Arenteiro. La primera referencia documental del lugar data de 1158, en el testamento del abad del Monasterio de San Clodio, donde aparece mencionado como Palacios de Argentario.

El pueblo vivió su mayor esplendor a partir del siglo XII bajo la influencia de la Orden del Santo Sepulcro y, posteriormente, en 1542 por la Encomienda de San Juan de Jerusalén, gracias al auge de la zona como centro de comercio de vino.

Qué visitar en Pazos de Arenteiro en invierno

Iglesia de San Salvador Turismo de Galicia

La iglesia románica de San Salvador, datada en el siglo XII, es uno de los principales símbolos patrimoniales de Pazos de Arenteiro. De nave única y ábside semicircular, combina elementos románicos con influencias góticas y renacentistas.

Su portada destaca por la riqueza decorativa, con capiteles de motivos vegetales y aves, dientes de sierra y una pequeña cruz en el tímpano. En su interior sobresalen el Retablo de los Arouxeles y la Virxe do Leite, del siglo XVI.

Junto a la iglesia los dos puentes medievales completan parte del conjunto histórico. A Ponte do Santo Sepulcro, de sólida sillería y dos arcos de medio punto, conserva símbolos vinculados a la orden homónima y numerosas marcas de cantería.

Ponte do Santo Sepulcro boboras.gal

A Ponte da Cruz, sobre el río Avia, fue originalmente una gran estructura de cuatro arcos, hoy parcialmente conservada, que refleja la importancia histórica y comercial del lugar.

Ponte da Cruz boboras.gal

Respecto a sus múltiples pazos, destaca el Pazo dos Feixóo, de 1553, del que hoy sólo se conserva una pequeña parte. Pazo dos Cervela o Casa de Arriba, conocido por sus tres chimeneas, y el Pazo de Dona Elisa, en pleno casco histórico, con patio interior y la fachada que da a la plaza decorada con escudos y rematada con un balcón de forja.