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Portugal es un destino muy popular para los gallegos debido a su cercanía geográfica. De hecho, más de 280.000 gallegos visitaron el país vecino solo en el mes de julio, aunque el invierno también es una buena época para descubrir sus rincones.

Oporto, Chaves, Valença do Minho, Óbidos... el norte de Portugal alberga un sinfín de lugares con un encanto especial. De hecho, la BBC destaca este 2026 a Guimarães como una de las sorpresas "más cautivadoras" de Europa.

Guimarães, un destino destacado por la BBC

Guimarães es un pueblo lleno de historia. Foto: Shutterstock

Si hay algo que convierte a Portugal en un destino excepcional en invierno (y en cualquier otra época del año) es su rico patrimonio cultural. En este contexto, la radiotelevisión pública del Reino Unido ha puesto el foco en Guimarães, resaltando su atractivo histórico y cultural.

Guimarães es un municipio y ciudad portuguesa del distrito de Braga, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001. Cuenta con una población aproximada de 156.849 habitantes y una superficie total de 242,85 km2.

Para una escapada de fin de semana, Guimarães es un acierto total por varios motivos: es considerada la cuna de Portugal, ya que se dice que el primer rey, Afonso Henriques, nació aquí. Además, fue capital del reino desde el siglo XII, luego lo sería Coímbra.

Entre sus principales atractivos, destaca el barrio medieval, que se extiende alrededor de tres grandes plazas: el Largo da Oliveira, el Largo República do Brasil y el Largo do Toural. También resultan de interés el Castelo de Guimarães, el Paço dos Duques de Bragança y la Praça de São Tiago.

De hecho, el Castelo de Guimarães es una de las paradas imprescindibles si visitas esta encantadora ciudad del norte de Portugal. Para hablar de sus orígenes, nos tenemos que remontar al siglo X, cuando la Condesa de Muniadona mandó a construirlo para proteger a los monjes de un monasterio cercano de los ataques musulmanes.

Paço dos Duques de Bragança Shutterstock

El Paço dos Duques de Bragança, por otro lado, fue impulsado por D. Afonso de Barcelos, el primer duque de Bragança y en la actualidad acoge un pequeño museo de arte contemporáneo en el ala norte de la planta baja.

En último lugar, y no por eso menos importante, la Praça de São Tiago está rodeada de misterios y leyendas. Según cuenta la tradición oral, la estatua de la Virgen María fue traída de Guimarães por el apóstol Santiago y entregada a un templo pagano existente en la plaza.

Símbolo de la fe de la villa, la Capela de São Francisco es un claustro de estilo renacentista en cuyo exterior se encuentra una imponente estatua del santo, mientras que en el interior destaca un mosaico de azulejos del siglo XVIII con imágenes de su vida.

Y para amantes de la naturaleza, la cima del Monte da Penha es el punto más alto de la ciudad, con cerca de 617 metros de altitud, desde donde es posible disfrutar de unas vistas impresionantes y visitar el Santuario da Penha, un monumento de singular belleza.