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Con tan solo 25 años, Paula afronta su quinto verano al volante de un taxi. Los compañeros ya están acostumbrados, pero los clientes suelen sorprenderse por su juventud.

Las preguntas más frecuentes son sobre su edad y si no tiene miedo de trabajar de noche sola. "Es curioso pero no", responde a este medio. "Quizás me puede dar más respeto la carretera", añade.

Paula empezó a trabajar como taxista cuando tan solo tenía 20 años

Paula tenía tan solo 20 años cuando comenzó a trabajar como taxista en Sanxenxo (Pontevedra). Este verano afronta ya su quinto verano al volante y asegura que ha vivido situaciones surrealistas que ha llegado a normalizar.

"Una vez me paró la policía y los agentes pusieron en duda que estuviera trabajando", cuenta, entre risas, al otro lado del teléfono.

Conocida en redes sociales como 'La taxista de TikTok', Paula asegura que le apasiona conducir, una vocación que le ha llevado a convertir esta profesión en su día a día durante la temporada estival.

El resto del año trabaja como logopeda, al tiempo que estudia el grado en Psicología.

"Crecí viendo a mi tío y siempre me llamó la atención", relata. "En verano hay mucho trabajo y también puedo flexibilizar el horario de trabajo como yo quiera. Me gusta mucho conducir y para mí es un lujo organizar como quiera mi verano mientras trabajo".

"Quizás me puede dar más respeto la carretera"

Paula trabaja de noche, generalmente a partir de las 12, aunque no tiene un horario fijo. "Cada día es diferente", afirma. "En julio hay menos trabajo y acabo antes, pero en agosto hay mucha más demanda tanto de gente que viene de vacaciones como de vecinos del pueblo".

"Llevo a mucha gente conocida que sale de fiesta, como es natural", agrega. Ella, por supuesto, también disfruta del verano, ya que, como en cualquier otro trabajo, "tengo días libres".

A la pregunta de si ha sentido miedo o inseguridad durante estos cinco años, la taxista de TikTok responde con rotundidad: "No. Quizás me puede dar más respeto la carretera porque pasamos toda la noche conduciendo y te puedes encontrar con algún irresponsable que coja el coche en ciertas condiciones".

"Nunca me ha pasado nada malo ni he vivido ninguna situación peligrosa para tener ese miedo", añade.

De cara al futuro, no tiene claro cuánto tiempo más compaginará ser logopeda con conducir el taxi de su tío en verano. Por el momento, planea seguir haciéndolo en los próximos veranos porque le gusta y puede compaginarlo.

"Ni yo sé de momento cuándo será el último verano. Algún día llegará, pero no sé cuándo", concluye.