Hace poco menos de una década, un grupo de bomberos comenzaron a juntarse para hacer visitas a la planta de pediatría del Hospital Álvaro Cunqueiro con el programa de animación "Sonrisas por Tiritas" de la Asociación de Iniciativa Social Berce. Desde el Sergas se informaba que, desde el mes de mayo, la Asociación de Bomberos de Vigo se había sumado a esta actividad.
Tres años después, aquel camino que comenzó liderado por David Campos, se consolidó como asociación bajo el nombre de Bomberos Afouteza, con Campos como primer presidente. Hoy, ha tomado el relevo una nueva directiva, presidida por Óscar Martínez, y con Diego García y Sergio Lamas, convertidos en portavoces de los alrededor de 50 bomberos que forman parte de ella.
"Íbamos de vez en cuando, veíamos que hacíamos muy felices a los niños y poco a poco fuimos hablando entre nosotros para crear la asociación", explica Óscar a Treintayseis. Ese arranque fue en plena pandemia, en 2021, tras intentar hacerlo desde dentro del servicio, externalizándolo para, finalmente, realizarlo de manera independiente.
Vigo es la ciudad más representada y donde se ejecutan las acciones, pero cuentan con miembros del resto del consorcio y otros parques de Galicia, desde la zona del Morrazo, O Porriño, Ponteareas, Ribadumia, Vilagarcía, Ourense, Santiago y A Coruña.
Aquellas visitas fueron desde siempre la principal actividad, pero fueron surgiendo nuevas actividades, ayudando allí donde les llamaban, una solidaridad que se extendió gracias al "boca a boca". Por ejemplo, en la recogida de alimentos, participando en campamentos, donde aprovechan para la divulgación o en los cargamentos de ayuda humanitaria, como la que ayudaron a cargar hace unos dos meses para la ONG Da Man y que llegaba a Senegal la semana pasada.
Imágenes de la carga del camión y su descarga en Senegal.
Visitas con efecto terapéutico
Los tres miembros que departen con Treintayseis reconocen que siguen siendo las visitas a los niños ingresados en el hospital una de las que más les llena y es una de las dos en las que más se centran. Dentro de ellas, la de Navidad es "la más especial", con el reparto de regalos. Unas visitas que disfrutan los niños, que se sorprenden cuando ven a los bomberos con sus trajes entrar en su habitación, e incluso han llegado a hacer la entrada por la ventana, cuando han podido disponer de uno de sus vehículos.
"Cuando vamos, los médicos y enfermeros nos comentan que siempre que reciben este tipo de visitas, el impacto que tiene sobre los chavales es increíble, mejoran, les tienen que bajar la medicación, gracias a la ilusión y a la adrenalina, incluso los días previos a las visitas", reconocen. "¿Cómo no vas a ir? Es una pasada", concluyen.
El aula hospitalaria es otro de los lugares habituales. Así, los últimos viernes de cada mes, los pasillos del Cunqueiro se llenan de pegatinas, y juegos. También las disfrutan los padres y madres que acompañan a los ingresados, como una pausa de la vida rutinaria de la hospitalización.
La otra acción es la creación y venta de un calendario solidario, que este año lo recaudado irá a la ONG Da Man y para Una cura para Mauri. La encargada de las fotografías que decoran cada mes ha sido Laura Di Prospero y con los bomberos y los niños y niñas también aparecen tres "superhéroes locales": Lobezno, Spiderman y Deadpool.
Se pueden adquirir, además de a través de la cuenta de Instagram de Bombeiros Afouteza, en Copyvan en Oporto, 15, y en la Escuela Unidance, en Angel Llanos, 11, por un precio de 10 euros.
Solidaridad sin límite
A pesar de centrar sus esfuerzos en Vigo y comarca, también han acudido ante necesidades de fuera, como la gran catástrofe de la DANA que inundó y arrasó varias zonas de la Comunidad Valenciana. "El primer día fuimos dos compañeros, y luego se sumaron otros cuatro. Dormimos en un parque de bomberos en el suelo, luego estuvimos todo el día currando y después nos alojaron en una casa de fallas", especifican.
Detrás de la profesión de bombero hay la de un servicio a la sociedad más allá de luchar contra los incendios y quizás menos conocida, que se personifica bajo esta asociación, que, muchas veces con sus propios medios económicos, ayudan desde a pagar facturas a familias en riesgo de exclusión y a cargar un camión con ayuda hasta recoger alimentos y hacer acopio de ellos.
Por ejemplo, cuando ocurrió el apagón en Vigo: "Todos dijimos 'oye, aquí va a haber algo raro'. Hay ciertos momentos que a uno ya le sale de dentro, como 'si puedo echar una mano no voy a estar aquí tomando el sol en la playa'", reflexionan.
Es, claro está, una profesión de riesgo. Desde Bombeiros Afouteza tienen siempre en mente a dos compañeros que fallecieron en acto de servicio, Jorge Corbacho y Sergio Sanlés. El primero, el joven vigués de 25 años que fue arrollado por un autobús urbano que se incendió en Santiago de Compostela, el 30 de agosto de 2022, en su primera guardia cuando estaba en prácticas.
El segundo, Sanlés, que falleció el 25 de mayo de 2024 cuando revisaba un edificio en Beiramar que había sufrido un derrumbe al caerse sobre él una pared encima. "Cuando fue el día que falleció Sergio, todo el mundo apareció en el parque", recuerdan del trágico accidente.
Hoy, el símbolo que lucen incluye la silueta de Corbacho, sacada de una foto que tiene sentado en unas escaleras.
Red de solidaridad que se extiende
Imagen del calendario solidario.
La red de solidaridad se teje a través de ellos, que reciben la colaboración desinteresada de empresas y también negocios pequeños, como el caso de Copyvan, que siempre les ha apoyado vendiendo y exhibiendo el calendario solidario, así como mechandising a cambio de nada. Vegalsa-Eroski es otro ejemplo, con donación de alrededor de 700 euros para comprar juguetes que mandan al hospital, e incluso alguna colaboración puntual desde Mapfre.
Pero lo que más ilusión les hace en este momento es que la empresa de Redondela Partenon les va a proporcionar sus propios EPIs, con lo que cada uno dispondrá del traje para las visitas sin tener que pasar por los controles de registro y petición del parque oficial. "Es un bombazo", celebran.
