Galicia cuenta con lugares que son auténticas maravillas. No importa cuántas veces visites esta comunidad: siempre encontrarás algo nuevo que te sorprenda. Incluso, si vives aquí, es muy probable que existan cientos de rincones que pasan desapercibidos y que, sin embargo, merecen ser descubiertos y conocidos por su historia.
Uno de estos lugares es la capilla de San Caralampio, situada en A Illa da Toxa (Pontevedra), en plena ría de Arousa. Construida en el siglo XIX, destaca por estar completamente cubierta de conchas de vieira, desde la base hasta el campanario, lo que le otorga un carácter único y simbólico. Además, se encuentra en un enclave privilegiado, rodeada de jardines y a escasos metros del hotel y balneario Eurostars Isla de La Toja, de 4 estrellas.
Capilla recubierta de conchas de vieiras
Capela das cunchas, en A Toxa
En el corazón de la Illa da Toxa se alza una de las construcciones religiosas más singulares de Galicia: la capilla de San Caralampio, conocida popularmente como la "capela das cunchas". Es una capilla cuya fachada está completamente recubierta de conchas de vieira, un rasgo que la convierte en uno de los símbolos más reconocibles de Galicia.
Aunque hoy resulta impensable imaginarla sin ese característico revestimiento, lo cierto es que cuando fue construida en el siglo XIX su aspecto era muy diferente. Se decidió cubrir sus muros con conchas, como parte de una solución práctica para combatir los graves problemas de humedad que afectaban al lugar.
Esta técnica tradicional permitió aislar la estructura y, al mismo tiempo, dotarla de una estética única, profundamente ligada al mar y al Camino de Santiago, del que la vieira es uno de sus símbolos más universales.
Detalle de la fachada de la capilla
Su exterior, cubierto desde la base hasta el campanario por miles de conchas, contrasta con un interior sobrio y acogedor, con ciertos guiños al mundo marinero. Es un templo católico construido en 1909 por Daniel Vázquez-Gulías y se ubica entre jardines y muy próximo al histórico Gran Hotel y balneario de A Toxa.
Originalmente, la ermita estuvo dedicada a San Sebastián, aunque con el paso del tiempo el culto se centró en San Caralampio, un mártir del siglo III considerado el protector contra las enfermedades de la piel. Esta devoción no es casual: a Illa da Toxa es famosa por las propiedades medicinales de sus aguas termales, utilizadas con fines terapéuticos.
De ahí que numerosos fieles acudieran -y lo sigan haciendo- a la capilla para pedir protección al santo. Tras una posterior reforma, también se incorporó la devoción a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros.
La singularidad de esta capilla no ha pasado desapercibida a lo largo del tiempo. "De ella han hablado Condal, Ramón y Cajal, Emilia Pardo Bazán, Otero Pedrayo, tanto de su originalidad como de su belleza", indican desde osalnes.com.
Actualmente, la capilla de San Caralampio continúa siendo un lugar de culto, historia y simbolismo, uniendo fe, tradición y paisaje en uno de los lugares más emblemáticos de Galicia.
La boda de Mariano Rajoy
Mariano Rajoy y Elvira Fernández el día de su boda en A Toxa
El 28 de diciembre de 1996, Mariano Rajoy y Elvira Fernández se casaron en la Ermita da Toxa ante numerosos asistentes y figuras públicas. Manuel Fraga, presidente de la Xunta por aquel entonces, acudió a la ceremonia, pero no al banquete por estar de luto.
La ausencia que más llamó la atención fue la de José María Aznar, aunque su mujer, Ana Botella, acudió al banquete.
