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El invierno es sinónimo de nieve porque es la estación más fría del año. Las bajas temperaturas facilitan la precipitación en forma de nieve, aunque la presencia depende de la latitud, altitud y clima local.

En Galicia, la nieve se puede disfrutar principalmente en las zonas de alta montaña, especialmente en las provincias de Lugo y Ourense. De hecho, en esta última se encuentra un encantador enclave donde es posible vivir la magia de esta estación en todo su esplendor.

Un encantador pueblo de apenas 500 habitantes

En la comarca de Viana, rodeado de naturaleza, Villarino de Conso es un pintoresco municipio de apenas 500 habitantes, donde la nieve suele cubrir sus alrededores con un manto blanco.

Cuando las temperaturas bajan y la lluvia da paso a condiciones más frías, la nieve regresa a este pequeño pueblo. Una de las últimas ocasiones fue a finales de diciembre, cuando las condiciones meteorológicas favorecieron su aparición.

Los montes, arrasados por los trágicos incendios del verano de 2025, se tiñeron de blanco, devolviendo la esperanza y la ilusión a la zona.

El turismo en la zona es principalmente de naturaleza, y hacia el este, a unos 100 km, se encuentra Pena Trevinca. En el límite entre Ourense y Zamora, con 2.127 metros de altitud, se alza como la cumbre más alta; de ahí que se la conozca como "el techo de Galicia".

El ascenso a Pena Trevinca ofrece vistas espectaculares cubiertas por un manto blanco que abarca montañas, valles y lagunas glaciares. No obstante, debido a la dificultad del terreno, es recomendable para senderistas experimentados.

La nieve puede disfrutarse también desde localidades cercanas como A Veiga.

Un hombre en una tabla de 'snowboard' en la primera jornada de la apertura de la estación de Manzaneda (Ourense) para el esquí Europa Press

Al noroeste de Villarino de Conso, a apenas 26 km por carretera, se localiza la estación de esquí de Manzaneda, la única en Galicia,a la que cada invierno amantes de la nieve acuden para practicar esquí o snowboard.

La estación cuenta con más de 15 km esquiables para esquí alpino y 23 pistas para todos los niveles, con una cota de 1.500 metros en su base y casi 1.800 metros en su cumbre.

Además, dispone de una zona de alquiler de material para esquís, snowboard, trineos o raquetas, así como una zona de alojamiento y restauración para recargar energías después de una mañana de esquí.

Las condiciones meteorológicas condicionan la apertura de la estación de Manzaneda. Por ello, en su página web se actualiza a diario el parte de nieve y el estado de las pistas abiertas.