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Tras Santiago de Compostela y Pontevedra, Vigo también se une a las acampadas por la vivienda que recorren toda la península. Los acampados han pasado su primera noche sin altercados y con el objetivo de recibir más apoyo y seguir creciendo.

"Xuntámonos un grupo de personas que tiñamos moitas ganas de facer cousas e que víamos que non se estaba tomando a iniciativa nin por parte dos sindicatos nin por parte das asociacións de Vigo", explica la portavoz del colectivo acampado en Praza Compostela, Andrea, que añade: "Mentres poidamos resistir, seguiremos aquí". El objetivo es servir de apoyo de cara a la huelga general del 11 de noviembre.

El movimiento está compuesto por un centenar de personas de Vigo y su área, aunque tan solo 25 personas durmieron en la Alameda esta primera noche. "Fue una primera toma de contacto, que no siempre se sabe con va a venir", añade Andrea, que recalca que uno de los objetivos de los manifestantes es conciliar su vida laboral o académica con la lucha por una vivienda digna.

"Sobre todo para hacerlo viable, no sólo para nosotros, sino también para el medio en el que estamos", explica la acampada. Andrea detalla que escogieron la Alameda como localización de forma colectiva en asamblea debido a que es "un lugar simbólico": "Aquí se hace todos los años el mercado de Navidad y se vuelve completamente intransitable. Entonces, es una forma de tomar las calles y hacerlas nuestras".

Contacto con otras acampadas

La portavoz de la acampada de la Alameda de Vigo explica también que mantienen contacto con otras acampadas: "Estamos en especial contacto con las de Bilbao y con las de Santander. Se habló también con las de Madrid. De hecho, tenemos una personas que vino desde la Puerta del Sol y que pasó por la de Santiago".

Como pasa en el resto de acampadas, los y las manifestantes de Vigo tratarán que ningún sindicato ni colectivo tomé el protagonismo de la concentración. Ahora bien, están abiertas a sumarse a cualquier causa que tengan diferentes entidades olívicas. En esta línea, trabajan con As Ninguéns y con asociaciones de vecinos como la de Teis.

Actividades y necesidades

Andrea explica en declaraciones a Treintayseis que se han dividido las labores por grupo. Cuentan con un punto violeta y diferentes comisiones: seguridad, comunicación, organización de asambleas y talleres. Además, tienen pensado llevar a cabo diferentes asambleas abiertas para recoger y sumar voces a su lucha por una vivienda digna y por unos alquileres accesibles y sostenibles.

En cuanto a las necesidades, los acampados precisan tiendas de camping, agua y palés para sobrevivir en caso de lluvias. "Todo lo que sea alimentación, iluminación, baterías portátiles y, sobre todo, la ayuda de la gente, que se sume con su propio cuerpo y conciencia", concluye la portavoz del movimiento olívico.