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Mientras el sol se escondía tras las Islas Cíes el pasado domingo 4 de octubre, una dotación de la Policía Local de Vigo acudió al Parque de Barreiro ante la presencia de perros sueltos y sin bozal. Los vecinos advertidos por los agentes exigen explicaciones al Concello, al que llevan meses reclamando un parque canino "realmente funcional".

Desde la plataforma Familias con perros de Barreiro, cuestionan si queda algún lugar en Vigo "para las familias que convivimos con perros si ni siquiera podemos reunirnos pacíficamente, en un parque vacío y sin causar incidente alguno". Respecto al día de la intervención policial, han relatado que eran un grupo de 10 personas que estaban sentados en la hierba con sus perros, contemplando el atardecer, cuando los agentes accedieron al parque.

La patrulla de la Policía Local de Vigo explicaron que acudieron a la zona tras una queja vecinal sobre la presencia de perros sueltos, sin bozal y excrementos sin recoger. "También nos trasladaron que la zona quedaría bajo una vigilancia más frecuente y que futuras intervenciones podrían derivar en multas", han detallado los afectados en un comunicado.

A los vecinos les sorprendió la intervención policial, ya que ninguno de los perros estaba clasificado legalmente como potencialmente peligroso y son "un grupo extremadamente riguroso" con la recogida de los excrementos. Asimismo, han recordado que nunca se había producido "ningún altercado, conflicto o incidencia con terceras personas".

¿Presión institucional?

Familias con perros de Barreiro cuestionan si la actuación policial está relacionada con sus críticas sobre el proyecto municipal del "Área de Lecer Canina na Zona Verde de Barreiro". Hace unos meses, presentaron una propuesta alternativa debido a que el Concello plantea "un modelo basado en dos recintos cerrados de reducidas dimensiones".

Los vecinos de esta parroquia consideran que los espacios compartimentados de la iniciativa municipal son "insuficientes" para las necesidades de perros de distintos tamaños, edades y niveles de actividad. Por ello, han afirmado que "si las administraciones exigen responsabilidad a las familias, también deben asumir su responsabilidad de planificar espacios públicos que permitan cumplirla de una manera razonable, segura y compatible con el bienestar animal".

En consecuencia, han solicitado al gobierno local una reunión con la Policía Local y el Concello de Vigo para "escuchar y ser escuchados". "Estamos dispuestos a colaborar en un protocolo o decálogo de buenas prácticas para el uso compartido de la zona, con respeto a los vecinos, al entorno, a la limpieza y a la seguridad", han aseverado, asegurando que un grupo de vecinos sentados con sus perros "no debería convertirse en una escena sospechosa".

Fuentes municipales aseguran a Treintayseis que la actuación policial se debe a un aviso recibido a través del teléfono ciudadano 010, es decir, no se debe a una acción de presión institucional debida a las críticas recibidas al proyecto municipal en la zona. Además, la Policía Local ha afirmado que no se advirtió de más controles en la zona, aunque sí se informó que habría consecuencias en caso de incumplimientos de la normativa.