Un vecino de Bueu (Pontevedra) se enfrenta a 6 años de prisión y al pago de indemnizaciones que suman más de 170.000 euros, acusado de un delito de tentativa de asesinato tras golpear a su madre septuagenaria, y será juzgado este jueves en la sección 4ª de la Audiencia Provincial de Pontevedra.
Según se recoge en el escrito de acusación de la Fiscalía, consultado por Europa Press, el acusado, diagnosticado de esquizofrenia paranoide, vivía con sus padres y hermanos en el domicilio familiar de Bueu. El acusado tenía mala relación con sus padres (tiene antecedentes por comportamientos violentos en el ámbito familiar), especialmente con su madre, que ejercía su curatela y a la que tildaba de "ladrona" por unas sospechas "infundadas" de que le robaba dinero.
El 9 de agosto de 2024, salió de casa a primera hora para ir a trabajar y dijo a su familia que no regresaría hasta la noche, pero volvió entre las 19.00 y las 20.00 horas. A su regreso, subió por una escalera exterior al primer piso de la casa, donde se encontraba la zona de lavandería y plancha, y se agazapó en una galería a la espera de su progenitora, sabedor de que, a esas horas del día, la mujer solía acudir a hacer esas tareas domésticas.
Cuando la madre subió y se puso a planchar, se le acercó por detrás y le propinó un fortísimo puñetazo en la zona frontal de la cara, "con la intención de arrebatarle la vida", según expone la Fiscalía y luego se fue dejando a su madre en el suelo, inconsciente y "en estado agónico".
Como consecuencia del golpe, la mujer sufrió lesiones graves en la cara, una hemorragia interna en la cabeza, lesiones cervicales y otras heridas, que llevaron a ingresarla en la UCI del Hospital Montecelo de Pontevedra, donde permaneció once días. Además de la recuperación y las intervenciones quirúrgicas, la víctima acabó con importantes secuelas y, sostiene el ministerio público, si no hubiera sido por el traslado urgente al hospital y la atención especializada, no habría sobrevivido.
El escrito de acusación pública también refleja que el procesado tiene esquizofrenia paranoide y que casi dos años antes de los hechos, abandonó el tratamiento que tenía prescrito. El informe forense señala que, ese día de agosto de 2024, "presentaba una situación clínica de descompensación absoluta, con presencia de psicosis franca con ideación delirante de perjuicio, centrada principalmente en la figura de sus padres, y nula conciencia de la enfermedad, con anulación de sus capacidades volitivas y cognitivas".
Por todo ello pide que sea condenado por una tentativa de asesinato con la agravante de parentesco, pero también pide que se le aplique la eximente incompleta de alteración psíquica.
Así, reclama una condena de 6 años de prisión y que se le prohíba acercarse o comunicarse con su madre durante 16 años. Igualmente, solicita que la indemnice en algo más de 123.500 euros por las lesiones, las intervenciones quirúrgicas, las secuelas y el perjuicio estético; y que indemnice también al Sergas en los 48.600 euros del gasto por la atención a la víctima.
