La Inspección de Trabajo ha propuesto una sanción de 50.000 euros a Mercadona por una supuesta "conducta discriminatoria" hacia una delegada sindical de la CIG que trabaja en el establecimiento de la Avenida de Madrid, en Vigo.
El organismo considera que la empresa habría vulnerado la garantía recogida en el Estatuto de los Trabajadores y el derecho a la libertad sindical.
El expediente parte de la evaluación correspondiente a 2024, que la trabajadora no superó y que le impidió acceder a una prima por objetivos y permanencia.
Según recoge la CIG, la Inspección constató que buena parte de las objeciones planteadas durante esa valoración no estaban relacionadas con su desempeño profesional, sino con actuaciones vinculadas a su actividad sindical.
La delegada de la CIG en Mercadona en la provincia de Pontevedra, Verónica Pérez, considera "especialmente grave" que una herramienta de evaluación profesional pueda utilizarse para penalizar el ejercicio de derechos sindicales.
"Ser delegada o delegado sindical no puede convertirse en un motivo para perder salario", reivindicó.
