Quedan menos de 48 horas para despedir el verano y acoger el otoño, pero tanto una cosa como la otra Vigo las hará con el cielo despejado y calor.
Este lunes ha estado marcado por la alerta amarilla por altas temperaturas en la costa y los termómetros alcanzaron en las horas centrales del día los 33 grados. Todo esto, después de una noche en la que las temperaturas mínimas no bajaron de los 23 grados.
Por esto, no es raro que muchos vigueses hayan apurado uno de los últimos días de verano para acudir a los arenales de la ciudad, como Samil, donde la estampa era más propia de julio que de la recta final de septiembre.
Esta tendencia continuará mañana, martes, de nuevo con máximas de 33 grados, según la previsión de MeteoGalicia, y esta noche, que dejará temperaturas de entre 23 y 21 grados.
Los termómetros irán descendiendo progresivamente hasta los 24 grados que se prevén de cara al fin de semana, en el que tampoco se espera que llegue la lluvia.
