A mediados del mes de mayo de 2022, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunciaba en rueda de prensa que el Concello solicitaría 10,9 millones de euros de fondos europeos para varios proyectos.
Entre ellos estaban la creación de un centro multifuncional de turismo gastronómico y recepción de visitantes frente a la Colegiata, la instalación de una rampa mecánica en el Paseo de Granada y la construcción de un mirador y un ascensor panorámico en el edificio del Ayuntamiento.
Más de cuatro años después, la rampa que conecta la rotonda del Centenario con las escaleras que descienden hacia la Puerta del Sol está ya en ejecución; los tribunales paralizaron el proceso de expropiación de los inmuebles de la Praza da Igrexa; y la torre del Concello continúa formando parte, sin cambios, del skyline vigués.
Este último caso resulta especialmente llamativo. La obra fue anunciada, obtuvo financiación europea y llegó incluso a contar con una propuesta arquitectónica seleccionada. Sin embargo, los tres millones concedidos terminaron devolviéndose y el "mamotreto" de la Praza do Rei continúa en pie sin alteraciones.
Tres millones para transformar un "horror arquitectónico"
Casi un año después de aquel primer anuncio, en abril de 2023, Caballero avanzaba que se destinarían 3 millones de euros concedidos por el Ministerio a rehacer arquitectónicamente la torre del Concello, recuperar las primeras plantas del edificio y estudiar la creación de un ascensor panorámico para acceder a la parte más alta, dando así un uso ciudadano a la sede del Gobierno local.
"El ayuntamiento es horrible, arquitectónicamente y estéticamente es un horror, ni hecho adrede sale tan mal", lanzaba entonces el regidor sobre el inmueble. Una descripción rotunda de un edificio cuya estética ha sido objeto de críticas durante décadas, aunque su característica silueta haya terminado también por integrarse en el frente marítimo de Vigo.
Caballero planteaba además la celebración de un "concurso de ideas" para definir el futuro diseño de la casa consistorial.
La financiación anunciada quedó oficialmente concedida el 22 de junio de 2023, dentro de un expediente denominado "Fase II. Torre. Rehabilitación integral. Eficiencia energética y transformación de espacios".
De actuar en la torre a una reforma de casi 8,5 millones
El proyecto, sin embargo, fue creciendo. Un año después, en junio de 2024, los arquitectos municipales redactaron un anteproyecto que ampliaba la actuación a toda la envolvente exterior del edificio, además de la propia torre. El presupuesto se elevaba ya hasta casi 8,5 millones de euros.
Se pasaba así de una actuación centrada en la torre, con la que se había concurrido a los fondos en 2022 y que estaba valorada en unos 4,7 millones, a una intervención mucho más ambiciosa destinada también a paliar unas patologías que, según los técnicos municipales, habían empeorado con el paso del tiempo.
El documento recogía filtraciones, goteras, deterioro de paramentos e incluso desprendimientos en el hormigón, además de problemas en las cubiertas de la base y en las jardineras de las plantas 1 y 2. La situación había obligado incluso a trasladar a parte del personal municipal a otras dependencias.
La intervención integral prácticamente duplicaba, por tanto, la inversión inicialmente prevista y mantenía entre sus objetivos conseguir una reducción de al menos un 30% del consumo de energía primaria no renovable.
Una nueva piel de cristal para el Concello
Infografía de la propuesta para la rehabilitación del Concello de Vigo.
En noviembre de 2024 se daban dos nuevos pasos. La Xunta de Goberno Local aprobaba la contratación y salía a licitación la redacción del proyecto por 173.975,92 euros.
El procedimiento abierto buscaba contratar el servicio de redacción del proyecto de ejecución y establecía que los arquitectos debían presentar una solución arquitectónica y constructiva, una propuesta que tenía un importante peso dentro de la valoración.
Hubo que esperar hasta agosto de 2025 para conocer al adjudicatario. La redacción del proyecto recayó en la UTE formada por Irisarri-Piñera y Pablo Menéndez/MAM Arquitectura, por 156.578,33 euros, IVA incluido.
El contrato se formalizó un mes después y establecía un plazo de cuatro meses desde su firma para redactar el proyecto, lo que llevaba el calendario hasta enero de 2026.
La propuesta seleccionada planteaba una transformación radical del actual edificio mediante una nueva envolvente acristalada, modificaba sustancialmente la imagen de la torre y proponía nuevas relaciones y accesos entre el Concello, la Praza do Rei y los restos del castillo de San Sebastián.
Diecinueve días después, el Concello devuelve los tres millones
Infografía de la propuesta para la rehabilitación del Concello de Vigo.
Pero entre la formalización del contrato y un giro decisivo apenas pasaron 19 días. Del 10 al 29 de septiembre de 2025. Ese último día, el Gobierno municipal acordó devolver los tres millones de euros de la subvención europea.
La decisión provocó las críticas del PP de Vigo. Su presidenta, Luisa Sánchez, denunció en octubre de ese año que el Concello había tenido que reintegrar esa cantidad y añadir 257.000 euros en intereses.
La moción presentada posteriormente por el grupo popular señalaba que, dos años y medio después de recibir la ayuda, la obra todavía no había comenzado y apuntaba que el calendario municipal situaba su posible finalización a finales de 2027.
El PP dejaba además una pregunta fundamental sobre el futuro de la actuación: una vez devueltos los tres millones, ¿se mantendría el proyecto y con qué dinero se financiaría?
La moción reclamó responsabilidades políticas, la comparecencia de Elena Espinosa como responsable de Fondos Europeos y explicaciones sobre el futuro de las actuaciones que habían perdido financiación comunitaria. El PSOE votó en contra, el PP a favor y el BNG se abstuvo.
2026: la torre sigue esperando
Los presupuestos municipales de 2025 incluían una partida de 450.000 euros para "Rehabilitación torre del Concello", una cantidad que apuntaba a la intención de continuar avanzando en el proyecto, aunque estaba muy lejos de los más de ocho millones de euros en los que se había estimado la intervención completa.
Y así se llega a 2026. Más de cuatro años después del primer anuncio, después de una subvención europea de tres millones, un anteproyecto que duplicó prácticamente el coste inicial, una licitación, una propuesta arquitectónica seleccionada y la posterior devolución de los fondos, la torre del Concello continúa formando parte del skyline de Vigo exactamente como estaba.
Con 2026 enfilando ya sus últimos meses, aquella transformación que debía cambiar por completo la imagen de la Praza do Rei sigue, de momento, sobre el papel.
