La rápida actuación policial salvó la vida a una mujer de Vigo el pasado miércoles. La protagonista se había atragantado en un bar del barrio de Fátima, cerca de donde patrullaban los agentes, que aplicaron la maniobra de Heimlich.
Tal y como describe el cuerpo de seguridad, los policías se personaron en el lugar apenas dos minutos después de la llamada al 091. Al llegar, los agentes observaron a una persona haciendo señales desde el exterior del establecimiento. Una vez dentro, comprobaron que la mujer no respiraba, aunque mantenía constantes cardíacas.
Colocaron a la mujer en posición semisentada y, mientras uno de ellos la sujetaba con firmeza, el segundo le realizó la maniobra hasta en cuatro ocasiones, logrando que la mujer tragase el objeto que obstaculizaba sus vías respiratorias.
En ese momento, la víctima comenzó a mostrar respuesta física y una leve respiración, aunque mantenía la mandíbula fuertemente cerrada. Entonces, uno de los agentes, con una amplia formación en primeros auxilios, introdujo la mano en la boca para facilitar la apertura y mejorar la ventilación.
Posteriormente, los policías colocaron a la mujer en posición de cúbito supino y comprobaron que recuperaba la respiración y parte de la consciencia. Al observar restos de vómitos en las fosas nasales, le introdujeron una cánula nasofaríngea para facilitar la respiración por vía nasal. Una vez estabilizada la ventilación, retiraron la cánula.
Cuatro minutos de asistencia
Tras aproximadamente cuatro minutos de asistencia, los servicios sanitarios llegaron al lugar y confirmaron la recuperación respiratoria y el retorno de la consciencia. La mujer fue estabilizada y trasladada en ambulancia hasta un centro médico.
Una vez controlada la situación médico sanitaria, los testigos manifestaron que habían intentado realizar la maniobra de Heimlich durante unos tres minutos sin éxito. El marido de la víctima agradeció la rápida intervención policial.
