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El pleno de Vigo ha aprobado este lunes de forma definitiva la ordenanza que regulará la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), el último trámite necesario antes de su puesta en marcha en las próximas semanas. La normativa salió adelante únicamente con los votos del PSOE, mientras que PP y BNG se posicionaron en contra.

La ordenanza establece cuatro áreas con restricciones al tráfico: Centro, Plaza de Portugal, Bouzas y Calvario. En una primera fase no podrán circular por ellas los vehículos sin distintivo ambiental; posteriormente se prohibirá también el acceso a los que tengan etiqueta B y, en la última etapa, la restricción se ampliará a los de etiqueta C.

La normativa municipal contempla, no obstante, numerosas excepciones. Podrán acceder los vehículos de personas empadronadas en estas zonas, los de empresas y autónomos que desarrollen allí su actividad, los servicios públicos, como Policía, Bomberos o ambulancias, taxis, autobuses, vehículos de transporte y coches vinculados a una plaza de garaje.

También estarán autorizados los vehículos de movilidad personal, como los patinetes, y las motos y ciclomotores, aunque estos últimos solo podrán circular entre las 07:00 y las 22:00 horas.

Voto en contra de PP y BNG

Durante el debate, el concejal socialista Carlos López Font defendió que la ordenanza responde a una “obligación legal” y aseguró que el principal objetivo del gobierno local es evitar que los vigueses tengan que cambiar de vehículo por la aplicación de las restricciones.

Desde el PP, Miguel Martín acusó al alcalde, Abel Caballero, de haber asegurado que no habría multas, pese a que la normativa contempla sanciones de hasta 200 euros para quienes accedan de forma indebida con un vehículo contaminante.

El portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas, criticó también la ordenanza y reclamó un modelo de movilidad que apueste más por el transporte público y reduzca el uso del coche privado. “No va a reducir ni un solo gramo de emisiones, va a desplazar el tráfico de unas calles a otras”, afirmó.

Tras su aprobación definitiva, la ordenanza entrará previsiblemente en vigor dentro de unos dos meses, una vez que sea publicada y el Concello tramite las autorizaciones de acceso a las cuatro Zonas de Bajas Emisiones.