Hace casi 15 años arrancó un camino que todavía hoy no se ha podido recorrer: las islas Cíes querían ser reconocidas como Patrimonio Mundial por la Unesco. Más bien, claro está, era el Concello de Vigo el que planteaba que uno de las grandes joyas de la ría obtuviese este reconocimiento.
Fue en 2012, durante el segundo mandato de Abel Caballero, todavía gobernando en minoría y con PP y BNG en la oposición. Un año después, en 2013, el Gobierno local presentó la propuesta para la candidatura de las Cíes, con el apoyo de la Universidade de Vigo.
Este proyecto se centraba en las islas Cíes; para el Concello, reunían por sí solas valores naturales, paisajísticos, históricos y científicos suficientes para obtener el reconocimiento. Así, durante los siguientes años se desarrollaron múltiples actividades de divulgación, campañas de adhesiones, encuentros científicos y promoción turística de la marca "Cíes Patrimonio de la Humanidad".
Es decir, tal y como lo exige la Unesco, se dotaba al proceso de "un carácter eminentemente participativo" y se incorporaban a él "a agentes del ámbito social, económico y académico".
"Somos conscientes del largo y duro camino que resta hasta alcanzar el éxito de nuestra propuesta, pero en el equipo de candidatura tenemos el sólido compromiso de trabajar al unísono para alcanzar este objetivo", reza en la web de la candidatura.
Candidatura de la Xunta
El primer periodo del proceso abarcó desde 2012 hasta 2017. Tras estos 5 años, el 22 de mayo de ese 2017, la Xunta de Galicia anunció que iniciaba los trámites de la candidatura del Parque Nacional de las Islas Atlánticas a Patrimonio de la Humanidad en la categoría de Bien Natural y el envío al Ministerio de Cultura del formulario para incluir la propuesta en la Lista Indicativa española.
Si el Concello consideraba que las islas Cíes eran suficientemente "fuertes" solas en la candidatura, desde el Gobierno gallego argumentó que el conjunto del parque ofrecía una candidatura más sólida por su continuidad ecológica, la representatividad de sus ecosistemas, su protección legal y, especialmente, por disponer de una gestión unitaria.
A pesar de que en agosto la Universidade de Vigo firmó un convenio para colaborar con el Concello en la preparación científica y técnica de la candidatura de las Cíes, esto no sustituía los trámites necesarios ante la comunidad autónoma, el Estado y la Unesco.
Hay que aclarar que las candidaturas no se reciben directamente desde un ayuntamiento, sino que es el Estado, en este caso España, como parte de la Convención del Patrimonio Mundial, el que presenta las propuestas, tras su paso por los organismos nacionales correspondientes.
El Gobierno elige la candidatura conjunta
Así, en octubre de 2017, el Consejo de Patrimonio Histórico, en el que están representados el Ministerio de Cultura y las comunidades autónomas, aprobó por unanimidad incluir en la Lista Indicativa española la candidatura de las Illas Atlánticas, por lo que la candidatura exclusiva de las Cíes se quedaba fuera de la carrera.
En febrero de 2018, la Unesco registró la propuesta bajo el nombre "Cíes Islands–Atlantic Islands of Galicia National Park". La ficha presentada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España y recogía los cuatro archipiélagos del parque nacional. La candidatura debería de permanecer al menos un año en la Lista Indicativa antes de poder avanzar hacia una nominación completa.
Es decir, entrar dentro de esta Lista Indicativa no era más que un primer escalón y no equivalía a ser candidato finalista ni a estar siendo evaluado para la declaración. De hecho, la candidatura de la Ribeira Sacra, que está en la recta final para saber si pasa a engrosar la lista de la Unesco de Patrimonio Mundial, entró en esa Lista Indicativa en 1996, aunque su actual expediente ha sido reformulado recientemente.
Candidatura de la Xunta
Desde 2018, la Xunta ha ido aprobando desde una partida de 56.000 euros para completar el formulario de la candidatura y ha firmado un convenio con las tres universidades gallegas para trabajar en el expediente técnico entre 2019 y 2020, aunque se encontró con una piedra en el camino.
Los vecinos de Ons se opusieron al proceso por si ello suponía nuevas restricciones sobre el acceso, las viviendas, las actividades económicas o los derechos tradicionales de los residentes, aunque en septiembre de 2019 se anunció que se había llegado a un acuerdo entre Xunta, Concello de Bueu y vecinos.
A pesar de los avances, Vigo no cejó en su empeño de que las islas Cíes se presentasen de manera individual como Patrimonio de la Humanidad, al considerar que su expediente estaba suficientemente trabajado y preparado para incorporarse a la Lista Indicativa. La campaña municipal siguió funcionando como proyecto político, científico y promocional, pero nunca llegó a incorporarse a la Lista Indicativa.
Ruptura y cambio del Concello
Tras reiteradas críticas por parte de Abel Caballero a lo que consideró un "bloqueo" por parte de la Xunta a la candidatura viguesa, el Concello anunció en 2023 una nueva estrategia para lograr un reconocimiento para las islas Cíes, más allá de su pertenencia al Parque Nacional de las Islas Atlánticas.
El archipiélago buscaría ahora ser reconocido como Geoparque Mundial de la Unesco; se trata de una figura diferente a la de Patrimonio Mundial, con su propio procedimiento, y que permitía a Vigo continuar buscando un reconocimiento internacional específico para las Cíes sin depender del expediente de las Illas Atlánticas.
La de Geoparques Mundiales se trata de una lista de lugares de interés geológico desde un punto de vista científico, educativo, estético o de rareza, que pueden incluir áreas terrestres, marítimas o subterráneas. En Galicia existen dos, el de las Montañas do Courel y el de Cabo Ortegal.
Esta semana, el Concello aprobó la licitación para la prestación del servicio de organización y control de la candidatura, al que destinará 138.000 euros.
