Hoy es complicado, casi imposible, imaginarse algunas zonas de la ciudad peatonales con coches circulando; Príncipe, Urzaiz a su paso por el Calvario o la Plaza de la Independencia son hoy territorio para los viandantes, ganados a los vehículos, de los que nadie duda de que así deberían de ser y de continuar. Algo que también ocurre en la Puerta del Sol.
El 7 de agosto de 2022 se inauguró de manera oficial la peatonalización del kilómetro cero, una humanización que siempre contó con un amplio respaldo social y político, aunque las críticas se centraron, desde el principio, en el túnel que iba asociado a la obra, que en un principio comenzaba al principio de Policarpo Sanz y terminaba en Elduayen; progresivamente, el trazado se fue ampliando hasta la zona de Torrecedeira.
El resultado es una vía peatonal que va desde la Puerta del Sol hasta el final del Paseo de Alfonso, aunque en este último tramo comparte espacio con escaso tráfico de acceso a garajes, taxis y carga y descarga.
Covid y obras
Quiso el destino que una obra de tal envergadura, que suponía cortes de tráfico y afección para los locales de la zona, arrancase en enero de 2020 sin saber que en marzo llegaría la pandemia. Las obras fueron inauguradas oficialmente el 29 de enero de 2020, con la colocación simbólica de la primera piedra junto al Sireno, y los primeros cortes de tráfico comenzaron en los primeros días de febrero de ese año.
Hoy son varios los negocios de la Puerta del Sol que reconocen que el arranque fue complicado: el Covid, que supuso el cierre de muchos locales, y las obras, que limitó el espacio de acceso a muchos negocios, complicó una situación que económicamente ya era preocupante.
Pero con darse una vuelta por los diferentes locales y negocios de la zona, se advierte que hoy esa crisis inicial ha quedado atrás y la Puerta del Sol se ha transformado en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, lo que revierte positivamente en el comercio y en la hostelería allí situada.
Transformación "muy positiva"
Los hosteleros muestran, por lo general, su satisfacción por el cambio de cara, que ha permitido que ahora la gran plaza albergue varias amplias terrazas que se suelen llenar durante los fines de semana; según señalan, se ha sumado a la oferta de las plazas de la Princesa y de la Constitución, además de facilitar el paso casi constante de vigueses y turistas, algo que se extiende a Elduayen y Paseo de Alfonso, que se beneficia de ese tránsito.
Desde la Asociación de Comerciantes Zona Centro de Vigo valoran de manera "muy positiva" la transformación de la Puerta del Sol. "Una plaza tan dinámica, donde se pueden realizar eventos, siempre va a beneficiar a la hostelería y el comercio", afirma su presidenta, Luz Álvarez, que considera que se ha convertido "en una plaza de encuentro importante en Vigo".
Reconoce que las obras iniciales afectaron a los negocios, pero que son conscientes "de que se tienen que hacer, pero también de que terminan", por lo que los asociados, "desde siempre", han mostrado su apoyo a la humanización; sobre los negocios que cerraron durante ese proceso, Luz entiende que "es que no les iba bien ya entonces", y pone como ejemplo Federopticos Bernández o la Zapatería Carlos, ambos en Elduayen, que fue una de las calles más afectadas por las obras, que "las sufrieron, y mucho", continúan hoy en pie.
La presidenta de los comerciantes de Zona Centro pone de relieve, precisamente, ese corredor entre Puerta del Sol y Paseo de Alfonso, vía Elduayen, que "se merecía una peatonalización". "El Paseo de Alfonso se está convirtiendo en un trasiego hacia la Puerta del Sol, era el paso definitivo que hacía falta; en pleno centro, con el casco vello comunicado con el balcón a la ría de Vigo", resume.
Entre los "peros", pide que la actividad de carga y descarga esté más controlada, porque lugares como la Plaza de la Constitución se convierten en un "caos" cuando se hace entre las 12:00 y las 13:00, coincidiendo con la hora del aperitivo. Pero, en resumen, "para los centros de las ciudades la peatonalización es muy buena".
Sin transporte, pero con Navidad
Así lo confirma otro de los clásicos de la Puerta del Sol, Juan Fernández, titular del punto de venta de lotería. "Llevo aquí 17 años, y en Príncipe estuve muchos más", explica a Treintayseis, "cuando se peatonalizó en los años 80 hubo mucha oposición, aunque también había gente a favor, y al final le vino bien al comercio", dice sobre la céntrica calle viguesa.
"Hoy en día, ahí está la Milla de Oro, y en la Puerta del Sol está pasando lo mismo: se ocupa para fiestas, y en Navidad, con el árbol y demás... la peatonalización hace que el comercio suba", sentencia.
La ausencia de transporte público que pase ahora por las puertas de los negocios reconoce que puede afectar a "las farmacias, porque la gente no puede llegar por medios propios", pero la posibilidad, sobre todo en Navidad, de que la gente pase caminando y se pueda parar, supone un gran beneficio para los negocios de la zona; así, reconoce que, desde la peatonalización, sus ingresos han aumentado.
Hay un pero en el que coinciden varios de los negocios que se ubican en la zona: la ausencia de sombra. "En verano hace mucho calor, porque el suelo es como un teflón, y no vendrían mal unos árbolitos...", reivindican desde uno de los locales.
