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El acusado de intentar matar a su expareja en una chabola de Vigo ha negado los hechos y ha asegurado que "si él la hubiese agredido, le habría hecho algo más", indicando incluso que la hubiese "matado" en caso de querer hacerlo.

"Ya pagué dos homicidios con 27 años de cárcel", ha reivindicado durante la vista por el caso llevada a cabo esta mañana en la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, subrayando que en esta ocasión "no buscaba una causa tan grave" sino que decidió denunciar a la mujer, a la que acusaba de robarle unos 700 euros. Así lo recoge Europa Press.

"Yo, si la tocase, le haría algo más que eso, lo digo francamente", ha insistido el varón, relatando que ese día, el 15 de junio de 2025, fue a la vivienda de su expareja debido a que le faltaban 700 euros de su casa, suponiendo él que había sido ella quien se los robó ya que tenía llaves (pese a que no estaban ya juntos desde hacía años).

Aunque reconoció que portaba en una mochila una pata de cabra y un arma punzante, dijo que no la agredió, sino que discutieron y la amenazó con que la iba a denunciar. También indicó que en el momento de los hechos había bebido "unas 3, 4 o 5 cervezas".

El hombre, que se enfrenta a más de 14 años de prisión, fue preguntado también por todas las heridas que tenía la mujer, explicando que ella tenía muy mala relación con su hermano y que días antes podría haberla agredido.

Declaraciones de la víctima

Tras él, acudió a declarar la supuesta víctima, que explicó que ambos habían mantenido una relación "regular" durante casi 30 años, con insultos y amenazas de muerte constantes, pero llevaban ya cuatro años separados porque "él quería una vida que ella no quería de nuevo", refiriéndose a las drogas.

"Él estaba obsesionado conmigo", aseguró la mujer, que lo había denunciado 10 días antes de los hechos por unas amenazas telefónicas. Pese a los mensajes aportados, ha dicho que no se le puso una orden de alejamiento en aquel momento.

En el día de los hechos, sobre las 20:00 horas, el hombre habría ido a su casa, una chabola situada en el barrio de Castrelos, y ella se dio cuenta por el ladrido de los perros. Al verlo, trató de cerrar la puerta, pero él con una pata de cabra la abrió.

Así, salieron para fuera, donde se habría producido la agresión, según el relato de la víctima. El varón, con un objeto afilado agarrado a un palo largo (era conocido por crear sus propias armas, según dijo la mujer), la habría cortado para luego darle un golpe en la cabeza con la pata de cabra y quedar inconsciente. Antes, ella habría tratado de defenderse. Cuando recuperó la conciencia estaba en el hospital.

Por su parte, los hermanos de la mujer, presentes en la vivienda en el día de los hechos, relataron la mala relación previa que tenían con él. Ese día, ambos aseguraron que lo vieron tratar de entrar en la casa. La nuera de la víctima dijo que a ella llegó a amenazarla, pero como tenía un bebé de un mes la dejó ir.

Uno de los policías que fueron al punto indicó que se encontraron a la mujer en el suelo sangrando de manera "muy muy abundante" y aunque parecía "muerta", vieron que todavía tenía pulso. Por ello, trataron de tapar sus heridas a la espera de que llegase la ambulancia.

Pese a todo, en las armas halladas en una maleta en las inmediaciones de la chabola no se encontraron restos de ADN que permitiesen señalar al hombre, según indicaron los profesionales que se encargaron de analizarlas.

El juicio ha sido suspendido hasta el 7 de julio debido a que dos de los testigos se encontraban de baja y las partes no han querido renunciar a ellos.

Hechos

Los hechos, según recoge el escrito de Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, sucedieron sobre las 20:00 horas del 15 de junio de 2025 cuando el hombre se presentó en el domicilio de la mujer, con la que mantuvo una relación de más de 38 años y con la que tiene tres hijos en común, con el objetivo de acabar con su vida.

El hombre acudió a la vivienda portando una estaca con un objetivo punzante en su extremo final -tipo lanza- y una mochila con armas blancas de fabricación artesanal y un bote con gasolina.

El acusado comenzó a gritar a la víctima expresiones como "te voy a matar" y, tras forzar la puerta principal con una pata de cabra, empujó a la mujer hacia fuera del domicilio. El hombre le clavó el pincho de la estaca en el costado y izquierdo y en el brazo izquierdo, mientras la seguía amenazando de muerte.

La mujer intentó defenderse, pero el hombre la golpeó en la cabeza con la pata de cabra, y quedó aturdida en el suelo. En ese momento, el encausado volvió a clavarle la estaca en la espalda. Como consecuencia, la víctima sufrió diferente lesiones de gravedad, que le generaron un riesgo vital.

El Ministerio Público considera al hombre autor de delito de asesinato en grado de tentativa y aprecia las agravantes de género, reincidencia y parentesco.

Además, el hombre, que se encuentra en prisión desde su detención, tiene antecedentes penales, entre ellos una condena previa por homicidio por la que cumplió una pena de 11 años de prisión.

Fiscalía pide para el encausado una pena de 14 años y seis meses de prisión, así como la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la víctima.