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El Puerto de Vigo tiene nuevos inquilinos. Una pareja de caballitos de mar (Hippocampus guttulatus) se ha mudado a la dársena de Portocultura, donde se han instalado arrecifes artificiales biodegradables.

El hallazgo ha sido captado por las cámaras del proyecto piloto HIPPO-REF impulsado por la Autoridad Portuaria y el IIM-CSIC. Su descubrimiento supone un hito por la rápida colonización de estas estructuras diseñadas para favorecer la biodiversidad en entornos portuarios.

La pareja de caballitos de mar ha utilizado los arrecifes como refugio y punto de anclaje. De esta forma, se confirma su utilidad como microhábitats. Y es que el proyecto busca comprobar si este tipo de arrecifes pueden contribuir a la recuperación de especies en zonas industriales.

Según la Autoridad Portuaria, la iniciativa demuestra que "actividad portuaria y regeneración de ecosistemas pueden ir de la mano". La presencia de caballitos de mar en la ría de Vigo, aunque esporádica, se ha visto favorecida por la mejora de la calidad del agua en los últimos años.