Un vecino de Vigo está siendo investigado por el Equipo de Seprona de la Guardia Civil de Pontevedra, por un presunto delito de maltrato a animal doméstico tras localizar a un caballo con varias heridas.
Según explicó en un comunicado remitido a Europa Press el Instituto Armado, los hechos se produjeron el 19 de enero cuando los agentes, tras una inspección técnica ocular en un terreno rústico localizaron a dos caballos, ambos sin marcas de identificación externa alguna y careciendo de microchip de identificación.
Uno de los equinos estaba atado en la parcela con una cuerda que no tenía sistema antitorsión, no presentaba lesiones y está nutrido. Por lo que, aparentemente, está en buen estado de salud. El otro equino estaba atado en la parcela rústica contigua con una cuerda y un cabezal de cadena metálica, que estaba incrustado en la cabeza y en el hocico del animal provocándose heridas abiertas y de cierta profundidad.
Las heridas de mayor gravedad las tenía en la nuca y en la zona superior del hocico, aunque toda la zona abrazada por el cabezal de cadena metálica se estaba enterrando en la carne del animal. Por este motivo, los agentes dedujeron que el cabezal fue colocado hace mucho tiempo, el animal creció y el cabezal está tan tensionado que se entierra por debajo de la piel del caballo.
Además, en la pata izquierda tiene una herida ya cicatrizada y con poco pelo que está relacionada con la rozadura de la cuerda a la cual está atado.
Los agentes localizaron e investigaron al propietario de los caballos, al que le atribuyen un delito contra los animales y las diligencias fueron enviadas al área de Medio Ambiente de la Fiscalía. Asimismo, los efectivos actuantes solicitaron la asistencia de un veterinario para atender al animal de las lesiones y hacerle un seguimiento.
