Playas de arena dorada y aguas cristalinas. Ese es uno de los principales reclamos de las Rías Baixas. Cada verano, miles de turistas visitan localidades costeras como Baiona o Nigrán para disfrutar del sol, la playa y un entorno natural envidiable.
Sin embargo, uno de estos arenales lleva meses sufriendo una situación que empaña ese paisaje idílico. Se trata de la playa de A Madorra, en Panxón (Nigrán), donde un vertido persistente impide que tanto vecinos como visitantes puedan disfrutar con normalidad de sus aguas.
Cansados de la falta de soluciones, los propios residentes han colocado un cartel junto a la zona afectada. En él puede leerse: "18 meses seguidos con vertido. Aqualia, Concello, queremos solución". La denuncia vecinal se sitúa justo al lado de otro cartel que advierte sobre la presencia de una fuga.
