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Un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 hizo temblar Venezuela el pasado miércoles, provocando una crisis humanitaria de primer nivel. Jennifer, una joven venezolana residente en Marín (Pontevedra), ha lamentado que "gran parte de su familia" estaba en uno de los edificios que se derrumbaron.

"Eran 11 personas y de tres ya sacaron sus cuerpos", ha dicho en declaraciones a los medios este lunes. Esta joven venezolana ha participado en el minuto de silencio convocado ante la casa consistorial de Marín.

"Los venezolanos siempre hemos sido personas de fe y esperanza. Entonces tenemos la fe de que todas las personas que están debajo de los escombros, nos den la noticia de que salieron con vida", ha indicado muy emocionada en declaraciones recogidas por Europa Press.

La joven ha remarcado que "hay que seguir ayudando" al pueblo venezolano que atraviesa esta gran tragedia, con 1.450 muertos y 3.150 los heridos, por el momento.