Una guardia civil fuera de servicio y un agente de la Policía Nacional en prácticas lograron salvar la vida de un conductor que había sufrido una parada cardiorrespiratoria en plena carretera.
Los hechos ocurrieron en la noche del pasado 19 de junio, en la N-541, a la altura del kilómetro 89, en una parroquia de Pontevedra, donde el vehículo había quedado detenido ocupando parte de la calzada.
Según informó la Guardia Civil, la agente pasaba por la zona cuando observó un coche parado en medio de la vía, ocupando dos carriles, mientras varias personas intentaban apartarlo empujándolo y una mujer pedía ayuda entre lágrimas.
En ese momento, la guardia civil y un policía nacional en prácticas que también se encontraba en el lugar se acercaron al turismo y comprobaron que el conductor, un hombre de unos 60 años, permanecía inconsciente, sentado y apoyado sobre el volante.
Al tomarle las constantes vitales, ambos verificaron que el hombre no respiraba ni tenía pulso, por lo que lo sacaron del vehículo y lo colocaron en el suelo, en una zona protegida del tráfico.
La guardia civil practicó la maniobra frente-mentón, mientras el agente realizaba maniobras de reanimación cardiopulmonar, relevándose durante varios minutos. Tras unos siete minutos de asistencia, el conductor dio una bocanada profunda y recuperó el pulso.
Poco después llegó una ambulancia, que consiguió estabilizarlo antes de trasladarlo a un hospital de Vigo.
