El tejido empresarial de Galicia es sólido y brillante, y en él encontramos a mujeres extraordinarias que han sabido construir y liderar con talento, esfuerzo y determinación. Sin embargo, aún nos queda camino por recorrer para que ese liderazgo sea plenamente visible y reconocido. Las que ya hemos logrado ocupar un espacio de relevancia en el ámbito empresarial tenemos la responsabilidad de tender la mano a otras mujeres que, pese a su talento y capacidad, todavía no han alcanzado el reconocimiento que merecen.
La visibilidad no es solo un mérito individual, sino una herramienta de transformación. Cuando una mujer gana presencia en el ámbito empresarial, abre puertas para muchas otras. Se convierte en inspiración y en prueba de que sí se puede. Pero para que esto ocurra, es fundamental que nos apoyemos unas a otras, que tejamos redes sólidas y reales de colaboración y sororidad. No basta con romper techos de cristal si no dejamos una escalera firme para que otras puedan seguir ascendiendo.
Galicia es tierra de emprendedoras y líderes. Desde las conserveras pioneras del siglo XIX hasta las directivas y empresarias que hoy encabezan sectores clave, nuestras mujeres han sabido dejar huella. Sin embargo, muchas de estas historias siguen sin recibir el reconocimiento que merecen. Darles visibilidad no es solo un acto de justicia, sino también una forma de inspirar a otras mujeres, sin etiquetas.
El camino hacia una mayor presencia femenina en el mundo empresarial es imparable. Cada vez más mujeres se atreven a emprender, a innovar y a liderar con una visión transformadora. No obstante, aún persisten retos que debemos abordar con determinación. La falta de apoyo, los prejuicios de género, el síndrome de la impostora y la autoexigencia extrema son algunos de los obstáculos que frenan a muchas mujeres en su desarrollo profesional.
Por ello, es imprescindible —y de justicia— que sigamos promoviendo espacios de encuentro, formación y visibilización. Que las mujeres que ya somos visibles tiremos de otras para que den un paso al frente y lo sean también. A menudo, cuando invito a mujeres excepcionales a participar en los foros o congresos de Empresarias Galicia, me encuentro con la misma respuesta: ¿Y yo qué voy a contar? Es, cuanto menos, curiosa esta reacción, pues con solo conocer un 3 % de lo que hacen en su vida profesional y del impacto que generan, ya sabemos que tienen mucho que aportar y queremos escucharlas. Sin embargo, ellas no lo ven así. Que finalmente decidan salir a la palestra es, para nosotras, un orgullo y responde al por qué y para qué existe Empresarias Galicia.
Porque el éxito de una no es más que el reflejo del potencial de muchas. Y porque cuando una mujer brilla, ilumina el camino para todas. La sororidad no es una opción; es una necesidad si queremos construir un futuro más equitativo y lleno de oportunidades para todas.
El talento femenino en Galicia es innegable. Nuestra labor es asegurarnos de que sea reconocido, potenciado y celebrado. Sigamos tejiendo redes, compartiendo conocimientos y derribando barreras. Porque cuando las mujeres nos unimos, el crecimiento es exponencial y el impacto, incalculable. Juntas avanzamos, y juntas llegaremos más lejos.
Susana Pérez Iglesias
Presidenta de Empresarias Galicia