Publicada

Has comprado un piso y, entre la alegría y la emoción, te has olvidado de avisar a la comunidad de vecinos de que vas a empezar con obras. ¡Mal hecho! Tal y como establece la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), debes avisar previamente al presidente de la comunidad de tales modificaciones. Lo mismo aplica si llevas tiempo en el piso.

La LPH regula las normas que deben cumplirse en una comunidad de vecinos con el objetivo de facilitar la convivencia. Por ello, es fundamental saber qué pasos seguir en cada situación, ya que las obras son uno de los principales motivos de conflicto dentro de una comunidad. Te aclaramos los aspectos más importantes que debes tener en cuenta al respecto.

Aviso previo a quien represente a la comunidad

El artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal establece de manera clara que: "El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario, debiendo dar cuenta de tales obras previamente a quien represente a la comunidad".

Esto significa que si deseas realizar obras dentro de tu vivienda privada, estás en tu derecho, siempre y cuando no afecten a elementos comunes del edificio ni perjudiquen a otros propietarios. Solo necesitas informar al representante de la comunidad -generalmente el presidente o presidenta- sobre las obras que vas a realizar.

No es necesario solicitar permiso ni esperar la aprobación de los vecinos, siempre que las modificaciones se limiten a tu propiedad y cumplan con las normas de seguridad y convivencia.

Sin embargo, si las obras implican modificaciones que afecten a elementos comunes del edificio, la situación cambia. En este caso, sí se requiere la aprobación de la comunidad. Según la LPH, necesitas "el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación".

Este requisito asegura que cualquier modificación significativa cuente con un consenso amplio de los vecinos. No cumplir con esto puede acarrear sanciones importantes. La comunidad podría exigir que la obra vuelva a su estado original, incluyendo los gastos asociados, junto a posibles multas.

Además, ten en cuenta que el horario permitido para realizar obras lo establecen las Ordenanzas Municipales, por lo que debes revisar tu normativa local para asegurarte de que cumples con los horarios y, así, evitar conflictos innecesarios.