El Vertical Summit regresa este viernes a Vigo con una cuarta edición en la que se abordarán algunos de los temas que más están marcando actualmente la agenda empresarial: inteligencia artificial, identidad, territorio, marketing, gestión de personas y crecimiento empresarial.
El Palacio de la Oliva reunirá a unas 150 empresas y alrededor de 200 asistentes, con representantes de compañías como GEALSA, Gestamp o Nortempo, además de especialistas y empresarios de diferentes sectores.
Tras las experiencias anteriores en Vigo y A Coruña, el encuentro sigue creciendo en número de sedes y ya prepara su llegada a la Ribeira Sacra el próximo año.
Al frente del proyecto está David Suárez, CEO de Diesemm, que explica a Treintayseis cómo ha evolucionado Vertical Summit desde su nacimiento, qué encontrará el público este viernes en un evento que, entiende, ha alcanzado su tamaño ideal para lograr sus objetivos.
Esta es ya la cuarta edición de Vertical Summit. ¿Cómo ha evolucionado el evento y qué habéis aprendido de las anteriores?
Ha habido una evolución importante en cuanto al formato. Empezamos como un congreso o, mejor dicho, una jornada empresarial un poco diferente, pero teníamos muchas mesas redondas y ese formato tradicional del público sentado en un auditorio.
Hemos ido evolucionando hacia algo mucho más activo. Si lo que queremos es promocionar y fomentar el networking entre las empresas que asisten, hemos aprendido que todo es importante: desde la manera de sentar al público hasta la forma de acceder al recinto o los flujos para trasladarse de una zona a otra.
Lo hemos distribuido de una manera muy informal, intentando provocar que te apetezca hablar con la persona que tienes al lado y ampliando espacios casi como en un festival. Por eso hablamos de un "festival emprendedor".
En Vigo tendremos tres espacios. Está el escenario principal, donde los ponentes exponen temas de interés general; la terraza del Palacio de la Oliva, donde durante toda la jornada se puede hablar, negociar o intercambiar impresiones con otras personas; y una zona de entrevistas más íntima, donde conversamos con personas relevantes del ecosistema empresarial.
Esas entrevistas las grabamos y las publicamos después, porque durante la jornada es imposible vivir todo lo que está ocurriendo al mismo tiempo.
Habéis pasado de las largas ponencias y mesas redondas a intervenciones mucho más breves. ¿Está cambiando también la manera en la que empresarios y directivos quieren participar en estos encuentros?
La finalidad de este formato nace también de que no podemos hacer muchísimos Vertical Summit al año. Lo que intentamos es que gente que para nosotros es muy interesante y que puede aportar mucho deje pequeñas píldoras. Si después alguien quiere seguir conectando con esa persona, puede presentarse allí o preguntar a la organización cómo contactar con ella.
Queremos que pase más gente por el escenario para contar temas muy al grano. Que no sean charlas magistrales ni mesas redondas interminables, sino píldoras interesantes.
Como tampoco queremos machacar a la gente con veinte mil Vertical Summit, buscamos un formato atractivo en el que puedas encontrarte, en una sola jornada, con un ramillete de empresarios y empresarias que te puedan aportar ideas para todo el año.
Este año, además, hemos ampliado las sedes. Estamos en Vigo y A Coruña y el próximo año iremos a la Ribeira Sacra. El formato, aunque seguiremos mejorándolo, permite llevarte una buena impresión del estado del tejido empresarial.
¿Qué temas se van a abordar este viernes en Vigo?
Son temas muy de actualidad. Tenemos, por ejemplo, una intervención muy corta, de unos 15 minutos, sobre inteligencia artificial, que llevará Adrián Aira, de la empresa viguesa Elev8 School. Creo que es un asunto que hay que tocar.
Después hablaremos mucho de identidad y territorio, con empresas que lo han hecho muy bien y que son auténticos referentes a nivel nacional y europeo, como GEALSA, Gestamp o Nortempo. Son empresas gallegas que tienen mucho que contar y que están muy identificadas con su territorio.
También queremos hablar mucho de personas. Lo que importa en las empresas y lo que hace que las empresas crezcan son las personas. Ahí tendremos especialistas como Xurxo Torres, de Torres y Carrera, o Rubén Martínez, de Howden. Queremos trasladar esa visión de que la persona es lo primero y lo más importante.
Otra novedad de este año son pequeñas píldoras en las que empresas que pueden tener impacto sobre prácticamente cualquier compañía —sea pequeña, mediana o grande— explicarán en apenas tres minutos y de una manera muy desenfadada cómo pueden ayudarlas.
Queremos ofrecer una visión general de cuestiones que nos afectan a todos, como el marketing o la gestión de personas, pero también hablar mucho de territorio. A mí me interesa especialmente poner en valor referentes cercanos. Si nuestros vecinos, la gente con la que nos encontramos por la calle, han conseguido llevar sus empresas a ser líderes en sus sectores, tenemos que conocerlos.
En esta edición hemos intentado no recurrir únicamente a esas grandes marcas que aparecen en todos los congresos y que ya conoce todo el mundo y que admiramos. Queremos descubrir también compañías muy potentes, que facturan muchísimo, tienen muchos empleados y, sin embargo, son menos conocidas por el gran público empresarial.
Vertical nació en Vigo, se ha celebrado también en A Coruña y llegará a la Ribeira Sacra. Desde esa visión transversal, ¿cómo ves actualmente el ecosistema empresarial vigués?
Vigo es una ciudad que se ha hecho a sí misma en muchos aspectos. La industria conservera es un ejemplo. Ha sido una de las grandes impulsoras de nuestra ciudad desde hace muchísimos años, con empresarios y empresarias hechos a sí mismos.
Hay empresarios que son propietarios de barcos y renovar cada uno puede costar 20 millones de euros. Es algo que han tenido que hacer, entre comillas, a pulmón.
Vigo tiene una disciplina muy especial que afecta a muchas industrias que han ido creciendo de manera orgánica, no necesariamente a la sombra de una gran marca o de una gran corporación internacional. Creo que eso les da a Vigo y a sus empresarios una impronta muy determinada: ese hacernos a nosotros mismos, esa resiliencia y ese saber luchar, aguantar y capear las crisis.
Todo eso forma parte del ADN de Vigo. Si te fijas, industrias como la conservera, la naval o la automoción han sobrevivido a muchas crisis y son muy longevas.
No tenemos en Vigo una industria que haya nacido ahora y haya sido impulsada expresamente desde las instituciones o desde otros ámbitos para crecer. Son sectores que han ido desarrollándose de una manera muy orgánica y creo que eso es muy importante para una ciudad tan industrial.
Para esta edición habláis de unas 150 empresas y más de 200 asistentes. ¿Vertical ha alcanzado ya el tamaño que buscabais o todavía puede crecer sin perder esa cercanía?
Creo que es el tamaño que tiene que tener a día de hoy. Buscamos espacios singulares que se presten a conectar y a estar de una manera desenfadada y agradable. Más de 200 personas me parecerían ya demasiadas.
Hay empresas de las que vienen dos personas, por eso hablamos de unas 150 empresas y alrededor de 200 asistentes. Creo que es suficiente, sobre todo porque la gente va rotando durante las cuatro o cinco horas que dura la jornada.
Es un formato que no tiene que crecer más en número. Quizás sí pueda crecer en jornadas o en ubicaciones, pero creo que en número de asistentes no debería crecer más.
