El Celta logró la segunda victoria de la temporada frente al Alavés. Un triunfo sufrido, con un juego espeso, pero que vale lo mismo al fin de cuentas. Jutglà y Javi Rodríguez, claro protagonista del partido, fueron los goleadores de un Celta que sufrió y aguantó los últimos minutos el arreón del Alavés.
Tarde soleada. Bonita para la práctica del balompié, pero la primera parte no correspondió al buen tiempo y ambiente en Balaídos. Al Celta le costó un mundo, no solo generar ocasiones, sino también darle un mínimo de vértigo al juego. Trató de fomentar el juego interior Claudio con dos carrileros (Carreira y Hugo Álvarez) constantemente en zona medular. El efecto fue el contrario. El conjunto gallego no encontró hueco ante un Alavés bien plantado y con las ideas más claras.
El primer tiempo fue, en definitiva, complicado de digerir una tarde soleada de domingo. Ambos conjuntos apenas dispusieron de oportunidades. La más clara llegó desde el lado babazorro con un cabezazo de Lucas Boyé que blocó Radu. Las únicas intentonas de los locales fueron a través de Driouech, más entonado que en anteriores encuentros. Una carrera hasta línea de fondo encontró en la frontal a Hugo Álvarez. El disparo del canterano, capitán esta tarde, se fue desviado. Partido bronco durante los primeros 45’ que benefició al Alavés que estaba cómodo en el partido.
El segundo tiempo trajo modificaciones. Javi Rueda y Febas saltaban al campo sustituyendo a Swedberg e Ilaix, pero el guion era similar. El Alavés dominaba y el Celta tenía problemas para darle verticalidad a su fútbol. Y cuando sucede esto necesitas un desatascador y el Celta lo encontró donde menos lo podría esperar.
Javi Rodríguez fue el héroe de Balaídos. Recién renovado hasta 2030, el canterano se convirtió en mediapunta con una gran arrancada, ante la pasividad de los defensores del conjunto vitoriano, y regaló la asistencia a Ferran Jutglà. El catalán, que tuvo una batalla de guerreros ante Kroski, la enganchó de primeras con su pierna izquierda. Segundo gol de la temporada para el delantero al que Claudio necesita enchufado ante la baja de Borja Iglesias.
El gol tranquilizó al Celta y tuvo los mejores minutos del partido. Con más espacios, la entrada de Iago Aspas fue importante para dotar al equipo de mayor criterio. De las botas del ‘10’ arrancaría la jugada del segundo tanto celeste, aunque la firma al completo se la lleva otra vez el central de Poio. Javi Rodríguez, disfrazado de un delantero de primer nivel, recortó en el área y su disparo batió a Sivera. El ‘20’, que había tenido un comienzo de curso difícil, fue el desatascador y héroe celeste, pero no el único.
El Alavés comenzó a apretar y el Celta perdió el dominio del juego. Novoa marcó un auténtico golazo con su pierna izquierda por la escuadra, imparable para Radu. Las dudas comenzaron a adueñarse de los futbolistas celestes y el cuadro babazorro tuvo, hasta en dos ocasiones, el empate. Dos remates de cabeza de Boyé y Mariano fueron desbaratados por un Andrei Radu imperial que echó el cerrojo para la segunda victoria del curso. Un triunfo para colocarse en octava posición y seguir escalando en la clasificación. Próximo objetivo: Glasgow.
