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Claudio Giráldez fue cuestionado después del partido frente al Elche por el tercer empate 0-0 del curso. Su respuesta definió la realidad celeste en este inicio de temporada. "Dice que no atacamos bien y que defendemos bien", explicó brevemente el técnico de O Porriño sobre un Celta que no carbura en ataque, pero que su desempeño defensivo es el mejor del campeonato.

El encuentro en el Martínez Valero fue un claro ejemplo de los problemas y virtudes de este Celta. El conjunto gallego remató siete veces en el partido y ninguna de ellas cogió portería. Por su parte, el Elche, que Claudio consideró que fue "superior", tampoco puso en muchos aprietos la portería defendida por Andrei Radu que realizó dos paradas, la última de mérito para salvar el punto.

Las sensaciones son claras. El Celta es un conjunto sólido y difícil para los conjuntos rivales. Pero en ataque es otra historia. El cuadro celeste vive una etapa de escasa imaginación en los últimos metros, sin futbolistas capaces de desequilibrar partidos. El juego ofensivo, como explicó ayer Claudio, "no llega y no me ha gustado".

Igualando al mejor Celta del siglo

La situación del equipo no es dramática ni mucho menos. Acabará la jornada en la novena posición (aunque varios equipos tienen partidos pendientes) y en el plano defensivo no hay ningún equipo mejor que este Celta.

Tras ocho jornadas disputadas, el cuadro celeste ha encajado seis goles (el mejor dato del siglo, igualando las temporadas 2001-2002 y 2002-2003) y dejado su portería a cero en la mitad de los partidos. Unos registros que le permiten ser el mejor equipo de toda LaLiga en ambas facetas. Además, el Celta recibe 12,5 disparos por partido y esto supone ser el quinto bando más seguro en ese aspecto.

Gran culpa de la mejoría defensiva que ha experimentado el Celta en las últimas dos temporadas está en la portería. Andrei Radu es el bastión defensivo celeste y se ha erigido como uno de los guardametas más fiables del campeonato. El rumano es el quinto portero que más goles ha evitado durante la temporada (1,6) y posee el mayor porcentaje de paradas entre todos los porteros de LaLiga con un 79,3%.

Mejoría necesaria en ataque

El plano ofensivo es otra historia. El Celta ha anotado ocho tantos en la presente temporada y está lejos de ser la escuadra que menos goles ha anotado (Getafe y Málaga han marcado cuatro), pero el partido frente al Racing fue un espejismo. El equipo de Claudio Giráldez se ha pasado la mitad de sus partidos (junto al primero de Europa League) sin marcar. Este es el peor registro de un equipo de LaLiga, igualado con Valencia y Málaga.

El equipo no carbura, sobre todo en los últimos metros. Aunque tiene uno de los ratios más altos respecto a la posesión, la verticalidad es prácticamente inexistente. El Celta está entre los peores equipos de LaLiga en toques en área rival (15º), ocasiones claras generadas (17º), goles esperados (17º con 7,5), tiros a puerta (16º) y centros precisos por partido (18º).

Un problema grave provocado, en palabras de Giráldez, por la poca "fluidez con la pelota", falta de verticalidad y problemas (físicos o de confianza) de los futbolistas más decisivos en el plano ofensivo. El Celta necesita mucho más en el apartado atacante para volver a ser el equipo que maravilló a todo el celtismo.